Los favoritos y los olvidados de Rubén Sellés en el Real Zaragoza
La llegada de un nuevo entrenador siempre trae cambios y decisiones que no agradan a todos. Y eso es lo que ha ocurrido en el Real Zaragoza, que ha firmado a Rubén Sellés tras la destitución de Gabi Fernández y la interinidad de Emilio Larraz, que cumplió el sueño de su vida en una infernal noche ante la Cultural Leonesa. Todo ha sucedido en apenas 12 jornadas, las más convulsas de la historia del Real Zaragoza, en la que ha habido más cambios de los que puede asimilar un equipo.
En su debut, Rubén Sellés planteó un once con novedades. En El Molinón, el Real Zaragoza formó con un 1-4-2-3-1, un sistema hasta ahora desconocido para un equipo que había jugado habitualmente con un 1-4-4-2, pero que también había utilizado el 1-4-3-3 e incluso había probado una improvisada línea de cinco defensores en la visita al Castellón. Pero más allá de la formación, Sellés introdujo cambios sustanciales en los nombres.
Adrián Rodríguez regresó a la portería tras haber sido sacrificado por Gabi Fernández en detrimento de Esteban Andrada. El joven portero repitió ante el Deportivo de La Coruña, mientras que el argentino se tuvo que conformar con jugar ante la Mutilvera en Copa del Rey. En la defensa, Sellés optó por Insua y Radovanovic, que se retiró lesionado. Utilizó a Tachi como pivote, también lesionado, mandando un mensaje claro hacia el resto de centrocampistas. Y colocó a Guti en la mediapunta, posición en la que repitió este pasado domingo. Además, le dio continuidad a Francho Serrano, que es el único futbolista que ha jugado todos los minutos con el nuevo entrenador. En el lateral zurdo jugó con Pomares ambos partidos ante la lesión de Tasende, mientras que en el resto de posiciones realizó apuestas inesperadas.
Las apuestas de Rubén Sellés
Por el momento, hay cuatro jugadores que se han visto muy favorecidos con el cambio de entrenador. Martín Aguirregabiria, que no tuvo ni una sola oportunidad con Gabi Fernández, jugó 45 minutos con Emilio Larraz y es un fijo para Sellés, ya que completó los 90 minutos en Gijón y jugó 83 ante el Deportivo. Su rendimiento, sin ser sobresaliente, ha sido correcto, dejando muestras de la calidad que le consolidó como un lateral muy prometedor en el fútbol español en sus inicios en el Deportivo Alavés.
Como prometedora era la carrera de Valery, y al que Gabi Fernández solo usó como suplente, al que Larraz no introdujo en el campo ante la Cultural, y que Rubén Sellés se ha propuesto recuperar, ya que fue titular y disputó la mayor parte de ambos partidos ligueros, dejando buenas acciones. No han tenido tanta suerte ni Soberón ni Marcos Cuenca, a los que el técnico les ha dado una confianza especial con dos titularidades, pero que no han sabido aprovechar por el momento.
El club de los olvidados
Estas apuestas dejan en un segundo plano a otros jugadores que, hasta el momento, habían tenido un gran protagonismo. El más claro ejemplo es Sebas Moyano, que siempre había titular pero que ante el Sporting salió desde el banquillo y contra el Deportivo ni siquiera saltó al campo. Una situación similar a la de Dani Gómez, que salió en el mismo minuto que Sebas en Gijón y tampoco sumó minutos contra el conjunto gallego.

