El próximo paso societario de la Nueva Romareda SL: ¿cuánto tiene que pagar el Real Zaragoza?

El club no abonó al cierre de 2024 los 6,8 millones de euros previstos.
Jorge Mas, presidente del Real Zaragoza / REAL ZARAGOZA
Jorge Mas, presidente del Real Zaragoza / REAL ZARAGOZA

La financiación de la Nueva Romareda entra en un punto crítico. El Real Zaragozatiene hasta el 31 de diciembre” para aportar los pagos pendientes correspondientes a su parte del proyecto del nuevo estadio.

El club no abonó al cierre de 2024 los 6,8 millones de euros previstos en aquella anualidad, lo que obligó a reprogramar partidas y elevar a 10 millones el importe que debe desembolsar en 2025, dentro del nuevo cronograma acordado entre las partes.

Un reparto al 33% que hoy está descompensado

El esquema financiero de la operación fijó un reparto a tercios (33%) entre Gobierno de Aragón, Ayuntamiento de Zaragoza y Real Zaragoza.

Sin embargo, “a expensas de los movimientos futuros”, la balanza se ha desnivelado: mientras la entidad blanquilla ha aportado hasta la fecha 6 millones, la actualización de los compromisos exige que este mismo año el club alcance los 10 millones para acercarse a los 40 millones totales que le corresponden en el plan global.

El ajuste pretende recuperar el ritmo financiero perdido tras el impago de 2024 y garantizar hitos de obra sin tensiones de tesorería.

Azcón defiende el modelo actual y mira al Mundial 2030

En un reciente debate en las Cortes de Aragón, el presidente autonómico, Jorge Azcón, defendió que, pese a los retrasos, el Real Zaragozaya ha aportado más dinero” que en el intento fallido de remodelación impulsado por CHA y PSOE en el Ayuntamiento, un proyecto anulado por un juez cuando las obras estaban a punto de comenzar.

Azcón recordó que la hoja de ruta inicial contemplaba una financiación íntegramente privada, pero un recurso de Podemos ante la Junta Consultiva/Tribunal de Contratos obligó a cambiar el modelo hacia la fórmula actual de cofinanciación público-privada.

Menos mal que se apostó después por el estadio”, insistió el líder de la DGA, ligando la obra a la oportunidad del Mundial 2030: “¿Se imagina que se juega un Mundial en 2030 y Zaragoza no es sede?”, le dijo al portavoz de Chunta Aragonesista en la replica.

Qué implica el retraso del club

El desfase del pago de 6,8 millones a finales de 2024 generó una tensión sobre el calendario de certificaciones y obligó a reordenar los desembolsos.

Con el nuevo cronograma, el club debe aportar 10 millones en 2025, parte de los 40 millones totales comprometidos. Fuentes conocedoras del plan advierten de que cumplir el hito de diciembre es clave para no ralentizar licitaciones y ejecución, evitar sobrecostes financieros y mantener la equivalencia entre socios públicos y privados.

Riesgos y salvaguardas

Aunque no se han detallado públicamente penalizaciones, en operaciones de esta envergadura suelen activarse mecanismos de garantía: reprogramaciones condicionadas, avales o compensaciones temporales por parte de las administraciones para proteger la senda de obra. Pero no se conoce todavía una situación así porque se confía en que el Real Zaragoza cumpla con el pago.

La prioridad es doble: no perder ventana constructiva y asegurar hitos de la FIFA/UEFA que blindan la candidatura de Zaragoza a eventos internacionales.

El estadio como proyecto de ciudad

Más allá de la obligación contable del Real Zaragoza, la Nueva Romareda se ha consolidado como proyecto de ciudad: un equipamiento con capacidad para atraer inversión, turismo deportivo y actividad cultural, y que renueva un nodo urbano con impacto en movilidad, comercio y empleo. De ahí la insistencia institucional en “no fallar a los plazos” y blindar la financiación.

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