Ramírez no piensa en dimitir y el Real Zaragoza debe tomar una decisión inmediata
El Real Zaragoza continúa con su preocupante descenso y ya se encuentra a tan solo dos puntos de la zona de peligro. El equipo dirigido por Miguel Ángel Ramírez cayó en La Romareda frente a su máximo rival, perdiendo además el golaverage, y su futuro se torna más incierto que nunca. La crisis que atraviesa el club es una de las más graves de su historia y podría condenarlo a la 1ª RFEF.
Ante esta situación, el técnico canario dejó claro que no tiene intención de dimitir y que aún se siente con fuerzas para seguir al frente del equipo blanquillo. Ahora, la decisión recae sobre la dirección general, ya que Juan Carlos Cordero no parece estar en condiciones de elegir un nuevo entrenador en caso de que se opte por un relevo en el banquillo.
Lo que tenemos que hacer es mirarnos todos y asumir nuestra parte de responsabilidad en esta situación. Cada uno debe preguntarse qué puede hacer para cambiarla. Siempre se señala al entrenador, pero esto es cosa de todos. Esperemos que la reacción llegue ya, porque no tenemos margen para seguir esperando. Hay que empezar a sumar cuanto antes. El tiempo se agota y debemos cambiar la realidad que estamos viviendo", declaró el técnico zaragocista.
El club debe tomar una decisión inminente. Apostar por la continuidad de Ramírez o buscar un sustituto para las doce jornadas que restan. El próximo encuentro se antoja vital, frente al Almería, un rival que tiene como objetivo el ascenso directo, pero que también está metido en una negativa dinámica.
Cordero y un mercado de invierno desastroso
El problema del Real Zaragoza va mucho más allá de un simple cambio de entrenador. Víctor Fernández, el técnico más laureado de la historia zaragocista, ya dimitió al no verse con fuerzas para revertir la situación y ante la falta de movimientos en el mercado de fichajes.
Ramírez, recién llegado al club, no estaba en posición de exigir refuerzos, pero la realidad es que el equipo necesitaba una profunda reconstrucción en el pasado mercado invernal. Sin embargo, la respuesta de la dirección deportiva fue prácticamente inexistente. Cordero, tal vez dando por perdida la temporada, debilitó la plantilla y no fue capaz de reforzar una defensa que hace aguas por todas partes.

