El gesto de Soberón que enfadó a los aficionados del Real Zaragoza

El delantero fue sustituido en el minuto 66 y se encaró con varios aficionados que se encontraban detrás del banquillo
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No fue la tarde de Soberón y, en realidad, tampoco lo está siendo su temporada. El delantero del Real Zaragoza atraviesa un curso complicado, con solo dos goles en su cuenta particular. Uno llegó desde el punto de penalti y el otro sirvió únicamente para maquillar la dura goleada encajada en Almería en el tiempo de descuento.

Rubén Sellés ha apostado fuerte por él. El técnico lo ha alineado como titular en los diez partidos de Liga que ha dirigido hasta ahora, manteniéndole la confianza pese a las dudas. Sin embargo, el rendimiento del atacante no ha acompañado y la paciencia de la grada comienza a agotarse, señalando su bajo nivel partido tras partido.

Ante la UD Las Palmas volvió a pasar prácticamente desapercibido. Sus números reflejan un encuentro muy pobre, con solo 12 pases completados y hasta 13 pérdidas de balón. Apenas ganó cuatro de los catorce duelos que disputó y jugó casi siempre lejos del área, sin pisar zona de peligro ni generar ocasiones. El Real Zaragoza echó de menos mordiente arriba mientras sus dos delanteros más determinantes esperaban una semana más desde el banquillo.

El choque con la grada

Tras varias acciones fallidas y errores consecutivos, Rubén Sellés decidió retirar a Soberón del campo. Los pitos ya habían aparecido antes del cambio y el ambiente estaba cargado. La sustitución fue llamativa, ya que Juan Sebastián salió por la banda opuesta, dejando al delantero recorrer solo gran parte del campo bajo la mirada de la afición.

Una vez fuera del césped, la tensión estalló. Algunos aficionados situados detrás del banquillo le recriminaron su actuación y el futbolista respondió de forma airada, gritando y señalando con evidente enfado. La situación obligó a intervenir para apartarlo y sentarlo en el banquillo, mientras desde otros sectores del estadio continuaban los reproches.

El momento fue ganando intensidad, con enfrentamientos verbales entre aficionados y la intervención de miembros del cuerpo técnico del Real Zaragoza desde el banquillo auxiliar. Con el balón aún en juego, el incidente fue perdiendo fuerza y no pasó a mayores, aunque dejó una imagen incómoda que refleja el delicado momento que atraviesa Soberón y, en general, el Real Zaragoza.

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