Granada y Sporting de Gijón marcarán el futuro de Ramírez en el Real Zaragoza

De los dos siguientes partidos depende el futuro de Miguel Ángel Ramírez en el Real Zaragoza, que llegó con un proyecto para transformar el club en el medio plazo pero olvidando las urgencias del presente
Miguel Ángel Ramírez en un entrenamiento del Real Zaragoza / REAL ZARAGOZA
Miguel Ángel Ramírez en un entrenamiento del Real Zaragoza / REAL ZARAGOZA

El Real Zaragoza tiene por delante dos partidos clave para poder remontar la situación en la tabla y alejar los fantasmas del descenso. La escuadra aragonesa visita al Granada en Los Cármenes y recibe el Sporting de Gijón en el estadio de La Romareda la semana que viene. El futuro de Miguel Ángel Ramírez pasa por lo que haga su equipo en estos partidos y es que las cosas no le terminan de salir al técnico canario y la paciencia del club no será infinita.

Desde la llegada del entrenador, que coincidió con el inicio de la segunda vuelta, sólo el Racing de Ferrol y el Cartagena, que están en puestos de descenso, suman menos puntos que el Real Zaragoza, pasando de luchar por entrar en playoff a quedarse a seis puntos del descenso de categoría. No ha tenido buena entrada Ramírez en el club maño, con la afición entonando el ‘Ramírez vete ya’ en dos encuentros de los tres que ha disputado el Real Zaragoza en su estadio y con un plan de juego que no termina de funcionar. 

El entrenador zaragocista es consciente de los problemas que está teniendo en esta nueva aventura en el Real Zaragoza. “Yo estoy bien, sé que una sociedad de redes sociales donde nadie se puede mostrar vulnerable, todo es perfecto, maravilloso, donde a todo el mundo le va bien, pero también tenemos dificultades, no nos está yendo bien y sé que no es para siempre, todo pasa y todo cambia. Tenemos que trabajar mucho y bien para que pase lo antes posible”.

La energía y tranquilidad de la que presume Ramírez choca con la realidad que vive el club en estos momentos. Trazar planes de futuro que renueven el club de arriba a abajo y lo adapten a las necesidades del fútbol actual es una idea que no puede ser vista con malos ojos. Olvidar el presente y no darle la importancia que tiene puede hacer que todo plan futuro se caiga sin ni siquiera haberlo comenzado.

En Gijón, Ramírez fue capaz de remontar una situación tan difícil como la que vive en el Real Zaragoza. Salvó al Sporting y, con un mercado de verano y algo de tiempo, su trabajo dio frutos hasta llevar al equipo a luchar por el ascenso. Emular su experiencia en Gijón sería una gran noticia para un Real Zaragoza al que ya se le ha olvidado lo que es pelear por regresar a Primera. Pero nada de eso podría suceder si el equipo no consigue sacar algo positivo de Granada y el Sporting acaba poniendo la puntilla en la Romareda.

Situación parecida a la de Julio Velázquez

Los cambios constantes en el banquillo hacen recordar a la etapa de Julio Velázquez, que llegó al Real Zaragoza a mitad de temporada, con el equipo más cerca del playoff que del descenso, y que solamente consiguió 3 victorias en los 14 encuentros que estuvo dirigiendo al equipo. Si bien es cierto que solamente fue derrotado una vez en sus 9 primeros partidos, la crispación acumulada por los malos resultados anteriores y la ausencia de victorias fue generando un ambiente demasiado hostil que acabó con el Real Zaragoza muy cerca de las últimas posiciones y con un nuevo despido.

El Real Zaragoza afronta semanas difíciles tras haber hecho una fuerte apuesta por Miguel Ángel Ramírez, el medio plazo y la modernización del club en todos sus ámbitos. El objetivo del ascenso, que estaba en boca de todos dentro del club, ya se ha ido diluyendo hasta el punto de verse como un imposible. Y es que el fútbol, a veces, no entiende de proyectos si el corto plazo es tan desastroso que amenaza con arrebatarle al Real Zaragoza una de las pocas cosas profesionales que le quedan: la categoría en la que juega.

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