La llamada de auxilio de Francho: "El Real Zaragoza es muy grande y es muy triste dejarlo morir así"

El capitán del Real Zaragoza ha comparecido totalmente solo en rueda de prensa para pedir unión en el momento más delicado de la historia del club
Francho, capitán del Real Zaragoza / Marcos Cebrián
Francho, capitán del Real Zaragoza / Marcos Cebrián

El capitán del Real Zaragoza, Francho Serrano, dio la cara en uno de los momentos más delicados de la historia del club. Tras la derrota en Andorra y con el equipo en una situación límite, el centrocampista aragonés lanzó un mensaje contundente de autocrítica, responsabilidad y unión para tratar de revertir una dinámica que amenaza con acabar en tragedia.

“Obviamente, estamos afectados, dolidos porque no representamos en ningún momento lo que es el Real Zaragoza. Sabemos que lo de Andorra fue intolerable, pero nos agarramos a que queda mucho, que quedan muchos puntos por delante y que tenemos que ir hacia delante”. afirmaba el capitán zaragocista.

Lejos de esconderse, Francho asumió el peso del brazalete y apeló al espíritu histórico del club para salir del atolladero. “Me aferro a muchas cosas. Lo primero es que el Real Zaragoza nunca se rinde. Tenemos dos opciones porque la situación es límite: rendirnos todos y tirar todo a tomar por saco o decir que hemos llegado hasta aquí, que es una desgracia, e ir todos en la misma dirección, mirar hacia delante y unificarnos con nuestra gente para demostrar de qué es capaz el Real Zaragoza”.

El mensaje del capitán no se quedó solo en lo emocional. También hubo una autocrítica directa hacia el rendimiento del equipo, las decisiones del club y hacia sí mismo. “No voy a engañar a nadie. El bucle lleva así desde hace mucho tiempo. Lo que se ve durante los últimos años es una consecuencia de lo que lleva aconteciendo en el club”. Sin embargo, insistió en que ahora solo vale reaccionar: “O hacemos borrón y cuenta nueva, sabiendo que somos nosotros los máximos responsables, y cuando acabe la temporada yo seré el que pedirá explicaciones y responsabilidades a todo el mundo”.

Francho fue claro al asumir su parte de culpa por la situación. “El primero que he fallado he sido yo porque hemos tardado mucho en hacerlo. Hubo una reunión que se ha vuelto a dar hoy porque es algo intolerable y no puede volver a producirse. Asumo mi parte de culpa como capitán por haber tardado en reaccionar y te aseguro que hemos puesto los puntos sobre las íes”. Un reconocimiento que busca marcar un punto de inflexión dentro del vestuario.

El futbolista también quiso lanzar un mensaje de confianza hacia el cuerpo técnico, dejando claro que el vestuario cree en el actual proyecto pese a la delicada situación. “El que tiene que meter en la portería rival es el jugador. Creo que tenemos al mejor entrenador que podemos tener en estos momentos. Vino cuando nadie quería y no ha dado su brazo a torcer en ningún momento. Está con nosotros hasta el último día y pone la cara por nosotros. No podemos fallarle a él ni a nuestra gente”.

Otro de los puntos clave de su comparecencia fue la importancia del entorno y el peso que supone defender la camiseta blanquilla. Francho, formado en la casa, reconoció que el componente emocional puede afectar de manera diferente a quienes sienten el club desde dentro. “Son sentimientos distintos los que podemos sentir la gente de aquí que los que vienen de fuera. No todo el mundo sabe llevarlo igual. Hay compañeros que están sufriendo más. Tenemos mucha gente detrás y nuestras cosas hacen que la felicidad de mucha gente dependa de nosotros. Hay momentos que superan a la gente y a mí me ha pasado muchas veces”.

En esa línea, el capitán realizó un llamamiento directo a la afición zaragocista para que se mantenga al lado del equipo en el tramo decisivo del campeonato. “Hago un llamamiento: 'Por favor, necesitamos a todos los zaragocistas porque creo que el Real Zaragoza es muy grande, tiene mucha historia y que lo dejemos morir así es muy triste. Entre todos podemos ser capaces de sacarlo adelante'”.

El capitán también dejó claro que, una vez termine la temporada, llegará el momento de analizar responsabilidades a todos los niveles. “Cuando todo acabe podremos buscar explicaciones, culpables y cortar cabezas. Si descendemos, no me lo perdonaría jamás. Yo me debo a un club, soy el capitán y sé lo que siento y lo que sienten mis compañeros. Cuando todo vaya bien, el primero que pedirá explicaciones seré yo porque no se puede seguir así”.

Por último, Francho quiso rebajar la presión que supone hablar continuamente de finales, aunque reconoció la trascendencia de cada encuentro. “Los 15 partidos que quedan son finales. Llevan siendo finales desde la jornada 4 o 5. Quizás no hay que enfocarlo así por el exceso de responsabilidad que nos ponemos nosotros, pero son partidos que pueden hacer que las cosas cambien o que nos caigamos del todo”, concluyó.

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