El Real Zaragoza salva un punto en el tiempo añadido (2-2) en otro partido para olvidar
Prueba de fuego la que tenía el Real Zaragoza en el estadio de Los Cármenes frente al Granada, en otro duelo vital para el equipo de Miguel Ángel Ramírez. El conjunto aragonés, cada vez más cerca del descenso, estaba obligado a ganar en uno de los campos más complicados de la Liga Hypermotion. Con el futuro del entrenador canario cada vez más en el aire, la victoria se antojaba más que necesaria.
Ramírez alineaba un once formado por Femenías, Calero, Jair, Arriaga, Tasende, Keidi Bare, Francho, Liso, Adu Ares, Bazdar y Soberón. Varios cambios en el once, en el que destacaba la titularidad de Soberón tras su largo periodo fuera de los terrenos de juego. Entró bien el Real Zaragoza al partido, con posesiones largas, presión alta y mucha más presencia ofensiva.
El Granada inquietó la meta de Femenías, con una acción peligrosa de Boyé, uno de los mejores delanteros de la Liga Hypermotion. Bazdar, Liso y Soberón creaban mucho peligro a la meta de Zidane, nada que ver con el resto de encuentros, en los que el conjunto maño apenas pisaba área contraria. Cuando mejor estaba el Real Zaragoza, Rebbach se inventó un golazo para poner el 1-0. Una vez más esta temporada, el conjunto maño tendría que remontar para sacar algo positivo del choque.
Estaban siendo los mejores minutos del Real Zaragoza de Ramírez, pero la fragilidad defensiva del conjunto aragonés le volvía a lastrar una vez más. Se le empezó a complicar un poco menos el partido al equipo blanquillo tras la roja directa que veía Gonzalo Villar por una entrada durísima sobre Francho. Aparecía otra vez Luca Zidane para negarle el gol a Tasende, tras un gran disparo lejano. El choque llegaba al descanso con el 1-0 para el Granada.
SEGUNDA MITAD PARA INTENTAR REMONTAR
Ramírez no realizaba cambios en la segunda mitad, que comenzó de la peor forma posible, con un gol de Tsitaishvili tras una gran jugada de Lucas Boyé. El gol fue un mazazo para el conjunto maño, que tenía cada vez más complicado sacar algo positivo de su visita a Granada. El castigo pudo ser todavía más grande, con un gol de Manu Lama que fue anulado por fuera de juego. El Real Zaragoza era un auténtico desastre en defensa y no reaccionaba.
Jair veía amarilla tras una entrada sobre Sergio Ruiz y Ramírez movía el banquillo, dando entrada a Cuenca, Marí y Pau Sans por Adu Ares, Soberón y Calero. Nada más entrar, Pau Sans hacía una gran jugada, pero su disparo marchó desviado. La actitud de muchos jugadores zaragocistas dejaba mucho que desear, en un partido en el que el Granada dominaba a pesar de estar con un jugador más.
A falta de 20 minutos, Aketxe entraba al terreno de juego por Dani Tasende y Adrián Liso veía amarilla. El vasco tuvo una gran oportunidad de falta, pero su disparo se fue muy alto. Apenas llegaba a portería contraria el Real Zaragoza, que estaba haciendo una segunda parte indigna. Alberto Marí le daba esperanzas al Real Zaragoza con un buen gol de cabeza en el minuto 91.
Cuando parecía que el partido terminaba, un disparo de Pau Sans, que parece rozarlo Marí, suponía el 2-2. No hubo tiempo para más y el conjunto maño salvaba un punto en el tiempo añadido. Un punto que sabe a gloria tras tener el partido perdido, pero que tiene que dejar una profunda reflexión en el conjunto maño.
Tras este encuentro, el Real Zaragoza recibirá a un complicado rival la semana que viene en La Romareda, al Sporting de Gijón, ex equipo de Miguel Ángel Ramírez, con el que consiguió pelear por el ascenso, cayendo en los playoff.

