Opinión | Del almacén al cerebro tecnológico: así cambió Aragón en 2025

El desafío para 2026 es que ese entusiasmo no se diluya, convertir los grandes anuncios en oportunidades reales para la gente.

Nada define mejor el 2025 en Aragón que la sensación de movimiento. Hemos dejado atrás nuestro papel, casi exclusivo, de centro logístico para convertirnos en un lugar donde cruzar ideas, proyectos y atraer inversión y capital. A lo largo del año se han ido anunciando iniciativas empresariales por valor de 70 000 millones de euros, entre ellas grandes infraestructuras energéticas y digitales que aspiran a colocarnos en el centro del mapa tecnológico europeo.

El clima económico también nos ha ido acompañado: el producto interior bruto ha crecido en torno al 3 % y el paro se ha mantenido por debajo de la media nacional. Ese impulso se ha dejado ver en las calles: más actividad, más empleo e incluso más confianza a la hora de emprender.

Echando la vista atrás, el calendario del año estuvo bien cargado. En marzo, Zaragoza acogió The Wave, congreso que con solo dos ediciones se ha consolidado como referente, reuniendo a decenas de startups e inversores y con ponentes de pesos pesados como Amazon Web Services y Microsoft.

En octubre se celebró la Semana del Emprendimiento, que lleva casi 20 ediciones acercando charlas y talleres a localidades de toda la comunidad. Noviembre trajo el Aragón Business Meeting, donde se pusieron sobre la mesa temas de excelencia, sostenibilidad e innovación. Y para cerrar el año, “AJE”, la Asociación de Jóvenes Empresarios de Zaragoza celebró su 35º aniversario con una gala musical y “Araban”, la mayor red aragonesa de inversores, entrego los 4º premios “Emprendedores Referentes en Aragón”. Unos premios entregados a emprendedores.

En paralelo, el territorio ha ido asumiendo proyectos de gran envergadura. El Proyecto Búfalo de Forestalia agrupa tres centros de datos en Magallón, Botorrita y Alfamén, con una inversión superior a los 12.000 millones de euros y miles de empleos durante su construcción y puesta en marcha. También se han anunciado nuevas inversiones de Amazon Web Services y Microsoft que convertirán a Aragón en uno de los principales nodos de procesamiento de datos de Europa. 

Otra pieza clave es el DAT Alierta de Zaragoza. Este parque tecnológico ya tiene comprometidos más de 300 millones de euros y aspira a reunir industria, investigación y talento. Empresas como Integra Tecnología, Siemens y CIRCE han anunciado que instalarán sus sedes allí, con inversiones millonarias y la creación de cientos de puestos cualificados. Su éxito se apoya en tres pilares: disponibilidad de energía renovable, capital humano formado y una logística bien conectada.

El año que viene vendrá cargado de retos y citas. El 8 de febrero tenemos elecciones a las Cortes de Aragón, y la campaña seguramente se centrará en cómo mantener la actual inercia de inversión y apoyo al emprendimiento. Además, está previsto el inicio de las obras del primer campus del ya mencionado Proyecto Búfalo.

En resumen, 2025 mostramos que somos capaces de reinventarnos. Ya no somos una región de paso, sino un lugar donde gestar proyectos ambiciosos y atraer talento. El desafío para 2026 es que ese entusiasmo no se diluya, convertir los grandes anuncios en oportunidades reales para la gente, integrar los macroproyectos en el tejido empresarial local y mantener vivo el ecosistema emprendedor.

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