El proyecto Búfalo de centros de datos de Forestalia, al detalle: macroapuesta milmillonaria
Aragón suma una nueva pieza clave a su mapa tecnológico. La empresa aragonesa Forestalia ha anunciado una inversión de 12.048 millones de euros para desarrollar tres campus de centros de datos en Botorrita, Alfamén y Magallón, una apuesta que consolida a la comunidad como uno de los polos de infraestructura digital más potentes del sur de Europa. El anuncio llega pocos días después del viaje institucional del presidente Jorge Azcón a Estados Unidos, donde mantuvo reuniones con fondos y operadores tecnológicos.
Tres campus, 12.000 millones y más de 7.000 empleos
El denominado “proyecto Búfalo” prevé levantar tres complejos de hiperescalado para alquiler de servidores —el modelo de “colocation” que utilizan grandes tecnológicas— con cifras que rivalizan con los gigantes del sector. La inversión, de más de 3.000 millones en Magallón y otros tantos en Botorrita y 5.417 millones en Alfamén, solo se sitúa por detrás de la anunciada por Amazon Web Services (AWS) por 15.700 millones y Microsoft por 10.000 millones.
La fase de construcción arrancará entre 2028 y 2029 y generará más de 4.000 empleos al año durante al menos ocho ejercicios. Posteriormente, en fase operativa, los centros darán trabajo estable a unos 3.000 profesionales en tareas de mantenimiento, gestión de servidores, seguridad, energía y climatización.
La particularidad del proyecto reside en su autosuficiencia energética: Forestalia ya cuenta con la autorización de acceso a red para 297,5 megavatios (MW), un hito que la sitúa al nivel de AWS, y abastecerá los data centers mediante energía eólica y solar de autoconsumo, propiedad de la propia empresa.
Energía y datos: un modelo híbrido con ventaja competitiva
El gran valor estratégico del proyecto Búfalo radica en la integración entre el vector energético y el digital. A diferencia de la mayoría de promotores —de los 31 proyectos de centros de datos actualmente en tramitación en Aragón—, Forestalia tiene garantizado el suministro eléctrico directo desde sus parques renovables y líneas autorizadas de conexión a la red estatal, lo que le permite ahorrar costes de peaje y asegurar estabilidad de precio.
Los centros de Alfamén, Botorrita y Magallón se nutrirán de plantas eólicas y solares distribuidas por las comarcas de Campo de Cariñena, Campo de Borja, Cinco Villas, Tarazona y el Moncayo y Valdejalón, una red que refuerza el carácter descentralizado del hub energético aragonés.
La empresa estima que, una vez operativos, los tres campus generarán 3.568 empleos directos e indirectos y aportarán una base fiscal y energética sólida al territorio, impulsando la creación de un corredor digital renovable entre Zaragoza y el eje del Ebro.
Aragón, epicentro de la revolución “cloud”
El Gobierno de Aragón calcula que, con esta nueva inversión, la comunidad suma ya más de 70.000 millones de euros en proyectos tecnológicos e industriales anunciados desde el inicio de la legislatura.
La región se consolida como un territorio de referencia para la industria del dato, gracias a factores como el bajo coste energético, la disponibilidad de suelo, la conectividad y la seguridad climática. El crecimiento de los centros de datos, pieza clave para la inteligencia artificial (IA) y los servicios digitales, ha posicionado a Zaragoza y su entorno como una alternativa a Madrid o Lisboa en el mapa europeo de la nube.
Fuentes del Ejecutivo autonómico confirman que varios operadores internacionales ya han mostrado interés en alquilar capacidad dentro de los futuros campus de Forestalia, lo que podría adelantar fases del proyecto.
Un círculo que se cierra: energía, industria y tecnología
La apuesta de Forestalia por los centros de datos no es aislada: forma parte de una estrategia global para vincular la generación renovable con la industria electrointensiva y el “cloud computing”.
La compañía ha firmado una alianza con Contemporary Green Energy (CGE) para desplegar 1.000 MW de potencia verde —14 parques eólicos y 5 plantas solares— destinados a alimentar la futura gigafactoría de baterías de Stellantis-CATL en Figueruelas.
Este modelo de autoconsumo industrial permite ingresos estables y sostenibles, al tiempo que dota de seguridad energética a los grandes consumidores de electricidad: desde fábricas de baterías hasta los gigantes del almacenamiento digital.
Si el ritmo actual se mantiene, Aragón podría concentrar en 2030 el 25 % de la capacidad total de centros de datos de España, y convertirse en el segundo hub digital del sur de Europa, solo por detrás de Madrid. El proyecto de Forestalia no solo refuerza esa tendencia, sino que marca un punto de inflexión: la transición energética y la digital van de la mano, y Aragón parece decidida a liderar ambas.


