Chiprana apuesta por el alquiler con opción a compra frente al reto de la vivienda
Situado en la comarca del Bajo Aragón-Caspe, Chiprana afronta el desafío de garantizar vivienda para sus habitantes en un contexto de creciente demanda y falta de oferta accesible. Con algo menos de 500 habitantes, el municipio ha visto en los últimos años un ligero crecimiento impulsado por el empleo en sectores como la fruticultura y la ganadería porcina. Sin embargo, la escasez de viviendas en alquiler y en venta a precios razonables supone un freno para quienes desean asentarse en la localidad.
Conscientes de la situación, desde el Ayuntamiento, se ha impulsado diversas iniciativas para paliar el problema. “Se necesita vivienda de alquiler, pero sobre todo vivienda más estable”, asegura Javier Nicolás, alcalde de Chiprana. En este sentido, el consistorio ha logrado incluir al municipio en el Plan 700 del Gobierno de Aragón, lo que permitirá la construcción de seis nuevas viviendas. “Es una actuación necesaria e imprescindible. Como Ayuntamiento hemos tenido que comprar terrenos para poder sacarlas adelante”, explica.
Uno de los principales problemas que enfrenta Chiprana es la cantidad de viviendas vacías cuyos propietarios son reacios a alquilar o vender. “Algunas de estas casas tienen precios elevados o sus dueños tienen miedo de ponerlas en alquiler sin garantías sobre el uso que se les dará”, señala Nicolás. Para incentivar la rehabilitación, el Ayuntamiento ofrece, desde hace un par de años, subvenciones con fondos propios, cubriendo el 25% del coste de las reformas. “Se ha notado mucho porque la gente se ha animado a mejorar fachadas, apostar por energías eficientes e incluso instalar sistemas de autoconsumo”, destaca el alcalde.
JÓVENES QUE BUSCAN INDEPENDIZARSE
A pesar de los obstáculos, Chiprana mantiene una demanda constante de vivienda, especialmente entre los jóvenes que trabajan en el sector agrícola y ganadero y buscan independizarse. “No quieren compartir piso, sino tener una casa propia”, apunta Nicolás. Para facilitar su acceso a la vivienda, el consistorio apuesta por una solución que considera ideal para el contexto local: el alquiler con opción a compra. “Es la figura que más encaja porque no supone un desembolso inicial importante y permite que la gente se quede en el municipio”, explica.
El Ayuntamiento de Chiprana, como muchos otros municipios pequeños, se enfrenta a la falta de recursos propios para abordar el problema de la vivienda. “No tenemos músculo financiero, ofrecemos lo que tenemos y apoyamos con ayudas, pero la solución pasa por que las administraciones mayores avancen con más rapidez dentro del plan de vivienda”, subraya el alcalde. La coordinación entre distintos niveles de gobierno es clave para que el problema de la vivienda y la despoblación se enfrente de manera efectiva.
UN FUTURO CON OPORTUNIDADES
El interés por establecerse en Chiprana ha ido en aumento, en parte gracias a la llegada de nuevas empresas y al auge del turismo, motivado sobre todo por la pesca. Hace poco más de una década no existían alojamientos turísticos en el municipio, mientras que hoy ya cuenta con seis casas rurales que pueden albergar entre 70 y 80 personas. “La pesca ha traído turismo, y algunos, sobre todo franceses, han conocido el sitio y han decidido quedarse a vivir aquí”, destaca Nicolás.
Con nuevas viviendas en marcha, ayudas a la rehabilitación y una estrategia para facilitar el acceso a la vivienda, Chiprana busca asegurar su crecimiento y estabilidad demográfica, manteniendo su identidad rural y su atractivo como un lugar donde vivir y prosperar.
* Este artículo forma parte de un especial sobre los retos de la vivienda en Aragón elaborado por HOY ARAGÓN con la participación de una veintena de localidades. Ver especial completo aquí.