¿Estás más cansado de lo normal? Este podría ser el motivo y la forma de mejorarlo
En invierno nos quejamos del frío y queremos que llegue el buen tiempo, pero con la llegada de la primavera también aparecen síntomas asociados al cambio de estación, que no a todos sienta bien. Cansancio, irritabilidad o dificultad para dormir son algunos de los síntomas que algunas personas padecen en esta época del año, incluso llegando a acudir a consulta médica, pensando que pueda haber algún problema de fondo.
Pero en general, a no ser que haya otros síntomas persistentes, este conjunto de manifestaciones responde a lo que los expertos denominan astenia primaveral, un trastorno leve y transitorio relacionado con la adaptación del organismo a los cambios estacionales.
La doctora Belén Lomba, especialista en medicina de familia, lo describe como una respuesta natural al cambio de estación, “los pacientes notan mucho cansancio, debilidad y no saben qué les pasa. Después de descartar otras patologías, vemos que se trata de una adaptación a la primavera”.
Este proceso de adaptación tiene su origen en factores como el incremento de las horas de luz, el cambio horario y la alteración del ciclo del sueño, todos ellos elementos que pueden perturbar el equilibrio de los llamados biorritmos, que regulan funciones básicas como el descanso, el apetito o el estado de ánimo.
Aunque no es una patología como tal, la astenia primaveral puede llegar a alterar la calidad de vida de quienes la padecen, pero “puede durar un par de semanas hasta que el organismo se adapta a la nueva estación, aunque no todo el mundo la siente por igual, hay personas más sensibles a este cambio”, explica la doctora Lomba.
Entre los síntomas más comunes, destaca el “cansancio, debilitamiento, irritabilidad, no conciliar el sueño bien, dolores de cabeza o la pérdida de apetito”. El impacto también puede llegar al plano emocional, generando cambios en el estado de ánimo. “El estado de ánimo oscila en esta época, tanto de otoño a invierno como de invierno a primavera, por las oscilaciones de los biorritmos”, añade.
CÓMO COMBATIR LA ASTENIA PRIMAVERAL
Combatir la astenia primaveral es posible, según la doctora, siguiendo hábitos saludables y rutinas regulares. La alimentación juega un papel clave: “Insistimos en una dieta adecuada, en la que haya buen consumo de líquidos, vitaminas y fibra”. Frutas de temporada, verduras poco cocinadas, ensaladas y hortalizas son alimentos especialmente recomendables por su alto contenido en agua y nutrientes. También aconseja evitar los snacks entre comidas para prevenir picos de glucosa, así como reducir el consumo de café.
Además, recomienda mantener la actividad física, adaptándola a las circunstancias. “Es recomendable intentar mantener hacer el ejercicio que se hace habitualmente, acompañado de una buena alimentación, es fundamental”. El ejercicio moderado al aire libre, junto con una exposición razonable al sol, puede mejorar notablemente el estado de ánimo y regular el reloj biológico.
Aunque suele padecerse en mayor medida en adultos, los niños también pueden experimentar síntomas de astenia primaveral. Sin embargo, como señala la doctora Lomba, “su propio organismo regula mejor esos cambios”, por lo que en general la adaptación se produce con mayor rapidez.
Lo importante es escuchar al cuerpo, darle lo que necesita y tener claro que "la astenia no es una patología, simplemente son cambios estacionales".