Carlos Alejaldre (psicólogo en UAD):  “El gran fracaso es no ir a terapia de pareja"

Carlos Alejaldre, psicopedagogo en la Unidad de Atención al Desarrollo (UAD), explica los beneficios de acudir a terapia de pareja
Carlos Alejaldre, psicopedagogo en UAD
Carlos Alejaldre, psicopedagogo en UAD

La salud mental, afortunadamente, ha ido adquiriendo un papel protagonista en los últimos años, dejando ver la importancia que tiene la terapia para el crecimiento y conocimiento personal y para la gestión de las emociones y las diferentes situaciones de la vida. Años atrás nadie se atrevía a decir en voz alta que estaba yendo a terapia, pero esa gran losa, poco a poco, se ha ido levantando, y no solo cuando hablamos de terapia individual, sino también de pareja.

Si ya es difícil gestionarnos a nosotros mismos y muchas veces no sabemos por qué reaccionamos a las situaciones de determinadas maneras, mucho más complicado resulta entender por qué una persona con la que convivimos reacciona de una manera que no entendemos. Y aunque acudir a terapia de pareja aún arrastra, en el imaginario colectivo, la sombra del fracaso, “el gran fracaso es no ir a terapia, porque todo el mundo debería pasar por terapia individual y de pareja", explica Carlos Alejaldre, psicopedagogo en la Unidad de Atención al Desarrollo (UAD).

La terapia es "apostar por la pareja, el compromiso de un proyecto en común, la idea de evolucionar y crecer juntos" y debe entenderse como una herramienta de crecimiento, porque al igual que las personas evolucionamos en diferentes etapas de la vida, la pareja también tiene que evolucionar. Una de las primeras cosas que destapa la terapia es que cada uno llega a la pareja con maneras aprendidas de cómo cada uno ha visto a su familia relacionarse en casa, por lo que la terapia ayuda a "ampliar la mirada". Como apunta Alejaldre: "Si no vas a terapia no vas a aprender formas nuevas de comunicarte, ni de escuchar ni de dar una respuesta diferente a lo aprendido". 

CUÁNDO ACUDIR A TERAPIA DE PAREJA

Aunque el especialista insiste en que no tiene por qué haber una gran crisis para acudir a terapia de pareja, Alejaldre distingue algunos signos evidentes y otros más sutiles que pueden indicar que es el momento de pedir ayuda. “Cuando se entra en una dinámica de bucles, cuando se resuelven las cosas desde la reacción y no desde la respuesta, cuando hay silencios incómodos o sientes que tu pareja es como un compañero de piso, es un buen momento para cambiar”, explica. También menciona señales menos visibles, pero igual de importantes: “La pérdida de interés, desconectar a nivel emocional o sexual, sentir que estás aguantando o incluso vivir una crisis externa como puede ser la llegada de un hijo o un duelo”.

La clave, incide, está en "reconocer aquellas cosas que nos duelen y no querer enterrarlas, sino mirarlas y, a partir de ellas, construir".

Como punto de partida para que la terapia funcione es clave que los dos estén completamente de acuerdo de que es el camino que eligen, y que estén dispuestos a trabajar en ellos mismos, ya que la terapia “funciona muy bien con aquellas parejas que están abiertas a construir, a pasar un proceso, a dejar de lado la culpa y mirar desde un punto de vista más sistémico”, afirma el especialista.

Por otro lado no se trata solo de ir, sino de ser conscientes de que implica una acción, un cambio. "Es saber qué es lo que toca y hacer lo que toca", incide Alejaldre, porque el objetivo final de la terapia es sanar aquello que te hace daño a ti, y eso implica que finalmente "serás capaz de mirar al otro de otra manera y formar un proyecto desde el amor".

Para comenzar este proceso, desde UAD siempre animan primero "a buscar dentro de ti y que te preguntes qué te está haciendo sentir mal y qué puedes hacer para cambiar esta dinámica". Por ello lo más importante para empezar es "salir de la queja", anota el especialista.

Da igual el tiempo que lleve junta la pareja, siempre hay cosas que aprender en el camino y la evolución de ambas partes es constante, por ello es importante tener las herramientas para poder ir gestionando las situaciones de la vida desde el trabajo en equipo, viendo a la pareja como la persona que te apoya. Para Carlos Alejaldre hay una premisa que tiene clara para que las relaciones funcionen: "Mejor que me quieras bien a que me quieras mucho. El amor hay que acompañarlo y hay que trabajar tres pilares fundamentales: la pertenencia, el equilibrio y el orden, con esos tres pilares cualquier pareja puede salir adelante, crecer y evolucionar". 

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