Esto es lo que le pasa a tu salud cuando recalientas tu comida en un tupper de plástico
Cada día, millones de personas calientan su comida en tuppers de plástico sin sospechar que ese gesto tan cotidiano podría estar afectando a su salud. Lo cierto es que, aunque los envases sean “aptos para microondas”, la ciencia lleva años alertando de que el calor, el tipo de alimento y el estado del recipiente influyen directamente en la comida.
El calor, la grasa y los rayones: una combinación peligrosa
Un nuevo estudio internacional publicado en Environmental Science & Technology (2025) confirma que los envases plásticos pueden liberar miles de sustancias químicas cuando entran en contacto con alimentos grasos, ácidos o calientes.
El problema se agrava cuando los recipientes se calientan en el microondas, se lavan en lavavajillas a altas temperaturas o presentan rayones, deformaciones o desgaste: todas estas situaciones aceleran el proceso de migración.
Estas partículas y compuestos no permanecen en el envase: terminan en la comida y, posteriormente, en el organismo. Entre los más preocupantes están los ftalatos y el bisfenol A (BPA), presentes en algunos plásticos rígidos y conocidos por su capacidad para actuar como disruptores endocrinos.
Es decir, sustancias capaces de alterar el equilibrio hormonal y asociadas a problemas de fertilidad, desarrollo embrionario o metabólicos.
Microplásticos en sangre, pulmones e incluso en la placenta
Además de los compuestos químicos, los científicos advierten del riesgo de los microplásticos.
En los últimos años se han detectado microplásticos en la sangre, los pulmones e incluso en la placenta humana, el órgano que conecta a la madre con el bebé durante el embarazo.
Aunque aún no se conoce con exactitud su impacto a largo plazo, la evidencia apunta a que podrían provocar inflamación, estrés oxidativo y acumulación en tejidos.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la FDA estadounidense reconocen que todavía hay incertidumbre científica sobre los efectos en humanos, pero recomiendan reducir la exposición siempre que sea posible.
El mito del “apto para microondas”
Una de las confusiones más extendidas es pensar que si un tupper lleva el símbolo de “apto para microondas” su uso es totalmente seguro. Sin embargo, los expertos aclaran que esa etiqueta solo garantiza que el envase no se derrite ni deforma, no que no libere sustancias al calentarse.
El calor, la grasa o la acidez del alimento siguen siendo factores de riesgo. Por eso, recalentar pasta con salsa, guisos o sopas en plástico no es buena idea, aunque el envase sea nuevo.
Qué recomiendan los expertos
Los especialistas en salud ambiental aconsejan aplicar el principio de precaución y adoptar hábitos más seguros: no recalentar comida en plástico, aunque ponga “apto para microondas”, usar los tápers solo para alimentos fríos o secos (como fruta, pan o ensaladas), sustituirlos si están rayados, deformados o con olor: esos signos indican degradación del material, evitar el lavavajillas y el microondas para prolongar su vida útil y optar por recipientes de vidrio, acero inoxidable o cerámica, materiales inertes que no liberan compuestos tóxicos.
El uso del plástico en la cocina es cómodo, barato y extendido, pero su seguridad depende de cómo lo utilicemos. Recalentar un guiso en un recipiente de vidrio o cerámica puede parecer un detalle menor, pero a largo plazo reduce la exposición a sustancias potencialmente dañinas y protege nuestra salud hormonal.
