Pikolin señala el gran problema que tienen las parejas aragonesas y que daña su relación

Un reciente estudio de Pikolin, titulado “Radiografía de la intimidad de las parejas españolas”, pone blanco sobre negro.

La intimidad es un pilar esencial en cualquier relación de pareja, más allá del ámbito sexual. Es el espacio donde los pequeños gestos cotidianos y los cuidados mutuos fortalecen la conexión emocional. Sin embargo, un reciente estudio de Pikolin, titulado “Radiografía de la intimidad de las parejas españolas”, ha revelado que Aragón enfrenta desafíos particulares en este aspecto, situándose como una de las comunidades autónomas donde menos se trabaja por mejorar la complicidad en pareja.

El estudio, realizado con una muestra de 1.000 personas de entre 25 y 65 años, 100 de ellas aragonesas, destaca que el 14% de las parejas en Aragón duermen en camas separadas, el mayor porcentaje junto a Cataluña. Además, el 63% de los encuestados en la comunidad reconocen que no mantienen contacto físico antes de dormir, una cifra preocupante si se compara con otras regiones del país.

Sonia Encinas, sexóloga y terapeuta de parejas, subraya la importancia de la intimidad en las relaciones: “La intimidad es el pegamento de los vínculos humanos. Sin un espacio para ella, no puede darse una conexión emocional y, sin ésta, no es posible construir un vínculo”. Encinas destaca el papel del dormitorio como epicentro de la unión en pareja, no solo como lugar de descanso, sino también como refugio emocional.

Obstáculos para la intimidad: rutina, cansancio y pantallas

El estudio identifica los principales frenos a la intimidad en Aragón. El 66% de los encuestados mencionan la rutina y el cansancio como los mayores obstáculos. Además, el 50% confiesan que el uso del móvil en la cama se ha convertido en una distracción habitual. Encinas alerta sobre el impacto de este hábito: “Las pantallas nos alejan del momento presente y de la oportunidad de conectar con nuestra pareja. Lo que empezó como una forma de evasión se ha convertido en una barrera para la intimidad”.

Gestos sencillos para fortalecer el vínculo

El informe resalta que las parejas más satisfechas suelen incorporar hábitos que refuerzan la conexión emocional. Prácticas como irse a la cama a la vez, compartir confidencias y mantener contacto físico al acostarse son clave para cultivar la complicidad. Sin embargo, solo el 30% de los encuestados afirman darse un abrazo con su pareja antes de dormir, lo que demuestra que estas prácticas no están suficientemente extendidas.

Encinas señala la importancia de los gestos diarios: “La intimidad en pareja se cultiva con expresiones de afecto constantes, como un abrazo, una caricia o simplemente compartir un momento de calidad en el día a día”.

¿Cómo perciben las parejas aragonesas su relación?

A pesar de los desafíos, el estudio arroja un dato optimista: el 61% de los encuestados en Aragón consideran que su relación está en una fase positiva, como “pasión e intensidad”, “ternura y cuidado” o “reconexión y reencuentro”. Por otro lado, el 39% identifica su relación en fases menos deseables como “distanciamiento emocional” o “monotonía”.

Las parejas sin hijos tienden a valorar su relación con una puntuación más alta (8,2 sobre 10) en comparación con aquellas que tienen hijos (7,4). Además, las mujeres se muestran más exigentes en su evaluación: solo el 65% califican positivamente su vínculo, frente al 71% de los hombres.

El compromiso de Pikolin con la sociedad

Ana Robledo, directora de comunicación y marketing de Pikolin, subraya el objetivo de la marca de generar un impacto positivo en la sociedad: “Queremos visibilizar temas que provoquen reflexión y cambios. La intimidad tiene que ser una prioridad en nuestras vidas y relaciones si queremos vivir plenamente”.

Con este estudio, Pikolin no solo busca analizar la situación actual de las parejas, sino también impulsar la importancia de cuidar la intimidad como elemento central para construir relaciones satisfactorias. La marca invita a reflexionar sobre la necesidad de priorizar estos espacios de conexión, promoviendo un cambio cultural hacia relaciones más conscientes y plenas.

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