Las amenazas de una madre por Facebook a los profesores de un colegio público de Zaragoza acaban en los juzgados

El conflicto entre la dirección del colegio y un madre de un alumno comenzó hace tres años al denunciar la madre un maltrato hacia su hijo
Imagen de una de las supuestas amenazas que esta madre puso en una red social /Cedida a H.A.
Imagen de una de las supuestas amenazas que esta madre puso en una red social /Cedida a H.A.

La denunciante, M.L..H., directora de un colegio público de la provincia de Zaragoza cercano a la capital, acudía al cuartel de la Guardia Civil para denunciar y comunicar un delito de amenazas entre octubre y diciembre de 2024, con escritos en la red social Facebook.

El objeto de dicha denuncia era el de destapar las injurias y, según las víctimas, injustos comentarios, vertidos por hacia el personal docente del centro por parte de la madre, que responde a las iniciales Y.F.A., de un alumno de seis años.

En la información a la que ha tenido acceso HOY ARAGÓN, se incluye un Informe elaborado por el colegio público de la localidad de Zaragoza donde han tenido presuntamente estos hechos delictivos. Dice este informe que los enfrentamientos verbales y la falta de entendimiento entre el colegio y la madre del menor se remontan a tres años antes, durante el curso 2022/23, cuando, según explican desde el centro, el comportamiento del menor "empeoró exponencialmente".

"Protagonizaba agresiones a compañeros, profesoras, se autolesionaba... Nuestra preocupación fue en aumento desde que la tutora le decía todo esto a la madre y lejos de encontrar una respuesta coherente, se ponía a la defensiva y no ofrecía colaboración", explicaban desde el centro de enseñanza.

Al citarla para intentar encontrar una solución al problema del comportamiento de su hijo, lejos de que éste se solucionará, acabó en el inicio de una lucha contra el colegio acusándolo de acoso hacia su hijo, y en especial contra la Directora.

Al ver que el problema iba en aumento, se realizaron reuniones con el equipo docente del centro, la dirección y la madre del menor para establecer la manera de solucionar la situación sin tener que tomar otras medidas judiciales.

"Pueden rezar y que no se me cruce el cable"

Un curso después, en el 2023/24, el pequeño continuó, según sus educadores, presentando problemas de comportamiento, aunque mejoró algo. A finales de curso se le hizo la evaluación psicopedagógica para el paso a Primaria y se le diagnóstico un trastorno grave de conducta.

Ya en Primaria, durante los primeros días de clase, el menor, según el personal del centro, pegó a varios niños y el tercer día mordió a una profesora. Informaron a la madre de lo ocurrido y ésta esperó a su tutora a la salida y le recriminó que el niño había salido del colegio con moratones en las piernas.

La tutora le respondió que era imposible, porque estuvo acompañado todo personal del centro al encontrarse muy alterado. Tras una reunión posterior a estos hechos, la madre continuó acusando al colegio de maltrato hacia su hijo.

Según el centro público, "ningún trabajador del colegio ha pegado al menor, que recibe un trato exquisito y que debido a su trastorno grave de conducta. Cuando agrede, o se autolesiona, el personal que está en ese momento debe contener la agresión. El colegio tiene una responsabilidad ante las agresiones físicas y tenemos la obligación de garantizar la seguridad y el bienestar de todo el alumnado, incluido el propio alumno", explicaban en un informe.

A raíz de estos hechos, la dirección del centro se entera que la madre del chico estaba haciendo publicaciones en Facebook con difamaciones, insultos y graves amenazas, contra el personal del colegio.

Amenazas con frases como "Pueden rezar y que no se me cruce el cable", "muchos cuidado con los colegios que son la mayor fuente de maltrato" o, "no se puede uno fiar de ningún hijo de la gran p. que luego van de que no matan ni a una mosca".

Esta falta de entendimiento terminaba esta semana en los juzgados de Zaragoza, donde la acusada, representada por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, se ha sentado en el banquillo acusada de amenazas graves y continuadas. Según el Código Penal, las penas pueden ir desde amenazas graves con prisión de hasta cinco años de cárcel, a leves con una multa o prisión de 3 meses a 1 año.

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