Así se encontró una zaragozana su piso de la playa tras llevar meses intentando echar a una 'inquiokupa'
En septiembre de 2024 la arrendataria dejó de pagar el alquiler sin motivo alguno y se "atrincheró" en la vivienda en la localidad tarraconense de La Rápita.
Todo comenzó en septiembre del año pasado, cuando una mujer que vivía alquilada en una vivienda propiedad de una zaragozana, dejó de pagar la renta mensual. Un mes después, la propietaria de este piso en en la localidad tarraconense de La Rápita, en primera línea de playa, denunció los hechos un mes después.
"En total fueron algo más de 1.500 euros en rentas, porque después fue poniéndose al día, hasta que en marzo dejó de pagarme definitivamente", explica esta mujer, que prefiere mantenerse en el anonimato tras contar su historia a HOY ARAGÓN.
Han sido cerca nueve meses con constantes tiras y aflojas legales y con la sensación de indefensión por parte de la dueña del piso, que considera que los propietarios no están lo suficientemente amparados en casos así. "No solo es el hecho de no cobrar, sino la incomodidad legal de tener que abrir un proceso judicial y después esperar meses a recuperar tu casa", explica.
La orden de la letrada de la Administración de Justicia para echar a esta 'inquiokupa' llegó hace unos días, el pasado 17 de junio. En ella se ordenaba la práctica de la diligencia de lanzamiento de L.A..H. de la vivienda en la Plaza Lluís Companys, en La Ràpita.
"Que lleve a cabo la misma adoptando las medidas que fueren necesarias, incluyendo la posibilidad de descerrajar la puerta de entrada, y recabando incluso el auxilio de la fuerza pública", decía la orden de la funcionaria pública.
Esta orden se transmitía también a los Mossos D´Esquadra de Amposta y se les comunicaba que se iba a practicar la diligencia para que se prestase a la Comisión Judicial el auxilio preciso para su práctica.
Puertas destrozadas, muebles inservibles y mucha suciedad
Recuperar la vivienda y poder echar a esta 'inquiokupa' fue tan solo una parte del proceso. Quedaba ver cómo estaría la vivienda después de poder acceder a ella. Lo que descubrió la dueña fue, según recuerda, "terrorífico".
En la denuncia a los Mossos D´Esquadra, explicó que, tras descubrir gracias a los vecinos de la finca, que la 'inquiokupa' se había marchado por su propia voluntad tras recibir la orden de desahucio, la vivienda estaba completamente destrozada.
"Es un loft precioso de unos 30 metros cuadrados donde no ha dejado absolutamente nada bien. Me ha robado la televisión, las camas, los colchones... ", relata la perjudicada. La puerta de entrada, sigue describiendo, "tiene un agujero, el frigorífico está destrozado y la vitrocerámica tiene una raja en el cristal que la hace inservible", cuenta la propietaria.
Casi todos los muebles han ido a parar a la basura. Cuenta también que la tapa superior de la lavadora ha sido arrancada, las sillas de la casa están todas rotas, y hay mesas que están parcialmente quemadas.
"El baño da pena verlo; le faltan baldosas y parte del rodapiés ha sido arrancado. Además he tenido que sacar mucha basura a la calle. No entiendo como podía vivir con el piso en ese estado de deterioro", añade.
La 'inquiokupa', según la denunciante, intentó actualizar algún pago pero en el mes de marzo dejó definitivamente de realizar ningún ingreso por el alquiler de la vivienda. "Han sido nueve meses de lucha; ahora estoy tranquila pero el estado en el que ha dejado el piso es lamentable. Una cosa es que no pague pero que además lo deje todo así...", sentencia esta zaragozana, que duda ahora si volver a alquilarlo.

