Las tres delincuentes que no eran lo que parecían y tenían a los taxistas de Zaragoza como objetivo de sus acciones
Jóvenes, de entre 20 y 19 años de edad, de origen marroquí y nacionalizadas españolas. Es el perfil de las tres mujeres que actúan juntas y tienen como objetivo al colectivo de taxistas de Zaragoza. Una de sus últimas actuaciones antes de ser detenidas tuvo lugar el pasado martes en torno a las diez de la noche. El taxista que les llevaba percibió una situación que le pareció algo inusual y decidió llamar al 091.
"Me quieren robar el dinero y me están distrayendo para que no me entere. Están en mi taxi", explicó a los agentes. Rápidamente, una patrulla de Policía Nacional se personó en la calle Madre Sacramento de Zaragoza para ver qué es lo que estaba pasando.
Al llegar los agentes se entrevistaron con el taxista para ver a que situación se iban a enfrentar. "Están e mi taxi y me han dicho que les lleve a una pensión de la ciudad pero veo algo extraño en ellas", contó el taxista zaragozano el pasado martes a los policías.
Al invitarlas a salir del vehículo, dos de ellas lo hicieron pero una tercera permaneció en su interior negándose a cumplir las órdenes de los funcionarios públicos y resistiéndose a ser también identificada.
Uno de los policías intentó sacarla del coche pero recibió varias fuertes patadas, una de ellas le dio en el brazo produciéndole una herida sangrante. Al salir, enganchó el cable de las comunicaciones que el policía llevaba puesto arrancándoselo.
La violencia y resistencia de esta mujer no paró ahí. Ya en Comisaría y cuando iba a ser cacheada por una agente de policía, volvió a intentar agredirla y se revolvió para evitar el registro policial. Al final tuvo que ser reducida y conducida a los calabozos.
No era la primera vez que estas mujeres actuaban en Zaragoza. Los investigadores descubrieron que las mismas mujeres ya habían participado en un intento de robo, tipificado como delito leve de hurto, en la calle Duquesa Villahermosa. El objetivo, de nuevo, otro taxista zaragozano.
Arregladas y con las maletas bien cargadas
Desde las emisoras de comunicación de los colectivos de taxis de la capital aragonesa llegaba un mensaje, tras estos casos de intento de robo, en el que se describía a las mujeres y se daban detalles de su 'modus operandi'.
"Hablamos de tres mujeres jóvenes y vestidas con mucha corrección. Siempre piden al compañero que les lleve a un hotel u hostal, como si acabasen de llegar de fuera o de algún pueblo de la comunidad", explicaban en estos mensajes.
Otro detalle significativo que se transmitió a modo de advertencia para no caer en la trampa fue el hecho de que las tres llevaban maletas grandes y con peso, al parecer llenas de ropas y otros enseres sin utilidad para dar mayor volumen a la carga.
"Se trata de despistarnos y que perdamos tiempo metiendo las maletas que llevan. En ese momento al menos una de ellas aprovecha para quitarnos la recaudación que llevemos, la cartera y el teléfono móvil", añaden en el mensaje.
Hay varios taxistas afectados por estas tres presuntas ladronas que no pudieron engañar a un taxista que acabó denunciándolas. También han insistido que los taxistas que se hayan visto afectados por estos hurtos denuncien para que los cargos de los que les acuse la Policía Nacional sean suficientes para permitir su ingreso en prisión.
No es la primera vez que grupos organizados de delincuentes tienen a los taxistas como objetivo de sus acciones. En la mayoría de las ocasiones son ladrones que actúan en solitario y con violencia. El último caso, el pasado verano, cuando un taxista fue atracado a punta de navaja en el entorno del zaragozano barrio de Delicias.

