Violación en un piso de Zaragoza: denuncia cinco años después porque "intenté ocultarlo pero no pude"
A preguntas de los abogados de la defensa de A.M., Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, la víctima explicó que conocía a su agresor desde que ambos tenían 12 años, y se conocieron en un grupo de 'BoyScouts'. En aquellos viajes y excursiones, explicó la joven, compartían tienda de campaña de manera habitual.
Después la relación cambio y estuvieron saliendo juntos un año, cuando ambos tenían 17 años. "No quedábamos mucho, pero cuando lo hacíamos, manteníamos relaciones sexuales y pasábamos tiempo con amigos comunes. Teníamos una relación sentimental y sexual normal", explicó la víctima, representada por la letrada Jéssica Serrano.
Según ha podido saber HOY ARAGÓN, cuando pasó todo, en el verano de 2020, la víctima llevaba cerca de siete años sin ver al joven. "Manteníamos una relación como de hermanos y, por entonces, yo ya tenía otra pareja", contó ante el juez la víctima.
La noche de los hecho se quedó a dormir en casa de A.M., porque "como vivía lejos, no quería volver sola a casa". Después pasó en un momento determinado y, mientras dormían, ella se despertó porque notó que alguien le estaba tocando, y vio que era su amigo A.M.
Después se dio la vuelta haciéndose la dormida, mientras se daba cuenta de que tenía la camiseta subida y él le estaba tocando sus senos. Tras girarse y ponerse de lado, él le tocó. El chico se detuvo y ella escuchó un movimiento y respiración fuerte, "como si estuviese masturbándose".
Esa mañana se despertó, se cambió de ropa y se marchó de casa del joven de manera precipitada. La víctima recordó también que un amigo y compañero de piso de A.M. le preguntó si se iba a quedar a comer y ella le dijo que no.
Desde aquel episodio continuó la relación de amistad con él "de manera normal"; nunca se comentó nada y todo transcurrió como siempre. En febrero de este año, cinco años después de la presunta agresión sexual, ella volvió a recordar lo sucedido y envió un 'WhatsApp' a su presunto agresor.
"Me esfuerzo cada día por no hacérselo nunca a nadie"
En aquel mensaje, la presunta víctima le dijo al joven que supuestamente la agredió sexualmente que había salido adelante gracias a la terapia psicológica, y que recordaba que le había hecho tocamientos íntimos mientras ella estaba durmiendo.
La respuesta del chico fue afirmativa, ya que le confesó que recordaba los hechos y que si sucedieron. A partir de ahí, la joven explicó que sufrió una crisis que provocó un empeoramiento tal que llegó a querer quitarse la vida.
El denunciado reconoció incluso que se lo había dicho a unos amigos que le preguntaron por qué no se hablaban. "La última vez que vi a A.M. fue en abril de 2025 en un concierto donde trabajaba de portero. No hablamos y me trató como a una cliente más en la entrada. Eso también me dejó tocada psicológicamente", contó en su declaración.
"Desde entonces he tenido pesadillas muy fuertes con él, y no puedo descansar ni conciliar el sueño. Finalmente, tras recibir asesoramiento profesional, decidió poner esta denuncia. Otros abusos en la infancia y las palabras de su presunto agresor hicieron que se decidiese a denunciar, cinco años después. "Me dijo que se esforzaba día a día para no hacérselo más a nadie", declaró también la joven.




