Desarticulada en Vigo una red que explotaba a inmigrantes sin papeles que captaba por apps de citas
La Policía Nacional ha desarticulado en Vigo un entramado de explotación laboral que operaba en varias fruterías de la ciudad y que captaba a personas extranjeras en situación administrativa irregular a través de una aplicación de citas, según ha informado el cuerpo policial.
Las víctimas identificadas son tres mujeres y un hombre procedentes de Sudamérica, que trabajaban en establecimientos comerciales de Vigo con jornadas extremadamente prolongadas, desde las 4.30 hasta las 21.00 horas de lunes a sábado y también la mañana del domingo. Todo ello por un salario aproximado de 600 euros mensuales, que en algunos casos ni siquiera llegaban a percibir.
Una denuncia que destapó la trama
La investigación se inició tras la denuncia de una mujer extranjera que relató haber sido contactada mediante una aplicación de citas. Según su testimonio, un hombre le ofreció vivienda y trabajo en España a cambio de mantener una relación sentimental. En una situación de grave precariedad económica y sin regularizar su situación administrativa, aceptó la propuesta.
Una vez en Galicia, la víctima fue sometida a condiciones laborales abusivas, lo que motivó su denuncia y permitió activar la investigación policial.
Más víctimas y condiciones indignas
A partir de esa primera denuncia, los agentes localizaron a otras personas incorporadas a la plantilla de varios establecimientos de alimentación gestionados por el investigado, un ciudadano español. Las víctimas residían en almacenes habilitados como viviendas, con condiciones mínimas de habitabilidad, y trabajaban de forma irregular.
La actuación ha sido llevada a cabo por agentes de la UCRIF de la Comisaría de Vigo-Redondela, que han logrado identificar y proteger a varias víctimas de explotación laboral.
Otros trabajadores irregulares y familiares investigados
El responsable de los negocios empleaba además a otros ciudadanos extranjeros sin papeles, algunos ya detectados previamente por la Inspección de Trabajo. A varios de ellos se les ofrecía alojamiento en los propios almacenes de los comercios, previo pago de un alquiler.
Aunque el investigado dirigía de facto los establecimientos, ninguno figuraba a su nombre, sino al de familiares directos, entre ellos su exmujer y su hijo, que también están siendo investigados por su presunta participación.
Toda la información recabada ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial. La investigación continúa abierta con el objetivo de esclarecer completamente los hechos y depurar responsabilidades. La Policía Nacional ha subrayado que, en coordinación con la Inspección Provincial de Trabajo, intensifica las inspecciones para detectar y combatir cualquier forma de explotación laboral.