El Ebro da una oportunidad en la desaparición de Pablo Cebolla: se intensifican las batidas tras bajar el caudal
Durante la jornada de este miércoles 22 de abril, la Policía ha intensificado la búsqueda de Pablo Cebolla, el desaparecido de 20 años que fue visto por última vez en la madrugada del pasado 13 de febrero. Las cámaras captaron por última vez a Cebolla muy próximo a la orilla del río Ebro en Zaragoza, a la altura del Club Náutico.
Las realizaciones de búsqueda se han intensificado esta misma mañana, ya que el Ebro ha reducido su caudal, por lo que hay un descenso del agua. Esto facilita mucho más la búsqueda de este joven, del que todavía no se conocen noticias al respecto desde que está desaparecido.
Al dispositivo de búsqueda se han incorporado desde Guadalajara varios agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO), que utilizan lanchas y buzos. Por otra parte, con la disminución del caudal también aprovechan para buscar otros operativos, como los Guías Caninos de la Policía Nacional procedentes de Madrid.
Este último grupo está especializado en la localización de restos humanos. Además, en la búsqueda de Pablo Cebolla todavía continúan trabajando los mismos efectivos que ya venían realizando sus funciones durante estos meses, como por ejemplo los Bomberos de Zaragoza.
La familia sigue en la búsqueda
Pablo Cebolla lleva desaparecido ya más de dos meses. La madrugada del 12 al 13 de febrero, el joven de 20 años no volvió a casa, y fue visto por última vez por las cámaras de seguridad en las proximidades del Ebro. El caudal del río durante este tiempo ha experimentado crecidas y bajadas, la búsqueda de numerosos dispositivos oficiales y hasta batidas ciudadanas por parte de los zaragozanos.
La familia del joven sigue esperando noticias, por lo que también ha tomado la iniciativa de buscarle en numerosas ocasiones. El pasado sábado 11 de abril volvieron a los galachos de la zona entre Pastriz y La Alfranca para rastrear el paradero de Cebolla. Esta zona estaba cubierta de agua, pero con la bajada del caudal facilita la búsqueda.
No es la única batida que se hace por parte la familia, ya que otros familiares y amigos del joven desaparecido han realizado búsquedas desde el día de la desaparición, todo con la intención de no rendirse ante las dificultados que esta situación supone. Uno de los problemas más importantes en el rastreo de Pablo es precisamente el Ebro y su constante flujo de agua.
Un ejemplo de solidaridad de los zaragozanos
La desaparición de Pablo Cebolla ha generado en Zaragoza una respuesta ciudadana ejemplar y poco habitual. Las redes sociales se llenaron de inmediato de mensajes para organizar batidas con decenas de voluntarios. Los medios de comunicación aragoneses mantuvieron durante semanas información constante sobre la búsqueda
La motivación para encontrarle no ha decaído tras más de dos meses, por lo que la energía de los vecinos de Zaragoza todavía no se ha apagado. Incluso los pescadores de la zona han ofrecido sus embarcaciones a motor para realizar las batidas. La gente desinteresadamente está ayudando a la familia para que conozcan noticias lo antes posible.

