De Instagram a una investigación por pornografía con bebés y menores: se destapa una red de chats en Casetas

En algunos de estos mensajes se incluían fotos y vídeos con contenido explícito y se ofrecía dinero a cambio de sexo incluso con bebés

La investigación judicial que instruye el Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza se remonta a hace tres años, cuando una menor de 17 años conoció a un joven de 22 (K.V) a través de la red social Instagram, según recoge el auto de procesamiento al que ha tenido acceso HOY ARAGÓN.

Tras varias semanas de contacto, ambos comenzaron a verse en persona. De acuerdo con el relato judicial, el investigado (K.V) condicionó el inicio de una relación sentimental a que la menor accediera a mantener relaciones sexuales con él. Tres semanas después de conocerse, la joven aceptó un encuentro en un cobertizo situado en un parque de la localidad de Casetas, conocido como Ojo del Cura.

Poco después dejaron de mantener contacto. Según la resolución judicial, las conversaciones entre ambos eran continuas y en ellas el investigado alardeaba reiteradamente de haber cometido abusos sexuales contra menores, incluidos niños muy pequeños o bebés.

Durante el verano de 2024, el principal encausado mantuvo contactos similares con otras personas. En una de esas conversaciones, envió varios archivos de imagen de contenido sexual ilícito, uno de los cuales mostraba la agresión sexual a una menor de edad.

En ese contexto, llegó a proponer incluso la participación de otros interlocutores, los cuáles solicitaron tiempo para pensarlo, según consta en las diligencias. El joven incluso llegó a enviar un archivo de imagen a otro investigado (A.F.), un supuesto amigo, el cuál vio, borró y al que respondió con esta frase: "¡Cómo lo haces jajajaja. ¿Para cuándo una de 11?”.

El amigo le respondía en ocasiones incitándole a realizar más actos con menores. En el verano de 2024, K.V le envió un nuevo mensaje con cierto secretismo en el que le decía si podía contarle algo pero que era secreto y no podía desvelárselo a nadie.

"¿Has visto vídeos con bebés?"

A continuación, le envió dos archivos de imagen, viéndose en el segundo de ellos a una menor de edad que al parecer estaba siendo penetrada por vía anal. "¿Te apuntas?”, le dijo a su amigo, y éste le pidió tiempo para pensárselo.

Los mensajes y las provocaciones y vejaciones hacía niñas y menores de edad adolescentes fueron sucediéndose. Ese mismo verano de 2024, el principal encausado contactó con otro amigo, C.L., y le preguntó si había visto pedofilia en alguna ocasión, respondiéndole éste que sí.

Ambos se intercambiaron vídeos con contenido sexual explícito. K.V. llegó incluso a decirle a este amigo que también había visto prácticas sexuales “con bebes”. Su interlocutor le dijo que los veía y los borraba. En otras conversaciones intervenidas hablaban de pagar cien euros para tener "a una de 8 años".

La investigación policial permitió la incautación de dispositivos electrónicos y el análisis exhaustivo de su contenido. En el caso del principal investigado, los agentes localizaron búsquedas activas en internet relacionadas con pornografía infantil, así como quince conversaciones en las que un mismo usuario solicitaba el intercambio de este tipo de material.

En al menos seis de esos chats se compartieron vídeos de explotación sexual infantil, la mayoría protagonizados por niños claramente pre púberes, incluidos bebés. Todo el material fue intervenido y analizado por los especialistas de la Policía Judicial.

La comunicación se retomó a finales de junio de 2024, nuevamente a través de la misma red social. En esa conversación, siempre según el auto, el joven realizó manifestaciones que evidenciaban una grave fijación sexual hacia menores de edad, incluyendo comentarios que provocaron la indignación de la menor, quien cortó de inmediato la relación y dejó de comunicarse con él.

El juez considera que esta conducta no fue un hecho aislado. La investigación ha permitido acreditar que ya en 2023 el principal encausado intercambió mensajes con un amigo en los que presumía de haber mantenido relaciones sexuales con menores de edad. En uno de esos mensajes, hacía referencia a supuestas ofertas relacionadas con niños de muy corta edad, extremo que el auto califica de especial gravedad.

El juez ha dictado un auto de procesamiento por el delito de pornografía infantil y ha procesado a K.P.V., y a tres de sus supuestos amigos y contactos con los que intercambiaba este material pornográfico. K.V. ha sido enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza. A los otros tres procesados les ha dejado en libertad provisional con cargos.

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