Una 'inquiokupa' denuncia a la propietaria del piso por robarle su documentación y cortarle la luz
El pasado siete de junio entorno a las tres de la tarde, una patrulla de Policía Nacional acudía a la calle Casta Álvarez, en Zaragoza, tras un aviso de la Sala CIMMAC 091 en el que explicaban que se acababa de cometer en robo.
La persona que solicitaba la presencia policial, H.H.N., dice a los agentes cuando éstos llegan a su domicilio que vive allí con su hija J.A., de 21 años de edad. La mujer se sincera ante los policías y les dice que llevan dos años sin pagar la cuota de alquiler, por lo que fueron denunciadas por la propietaria, pero el Juzgado les permitió quedarse legalmente en el domicilio hasta diciembre del 2027, ya que eran una familia vulnerable, estando enterada supuestamente la propietaria.
Aunque podían quedarle, les contó, decidieron que no querían residir en esa vivienda y habían comenzado ya a recoger sus enseres personales. Sobre las diez y media se habían marchado de la vivienda para hacer unas gestiones y descubrían que por las inmediaciones del edificio estaba merodeando la propietaria de la casa, pero no le dieron más importancia.
Siguió relatando a los agentes que cuando estaban regresado a la vivienda, sobre las dos de la tarde, abrían con la llave y, una vez dentro, se daban cuenta que les habían desaparecido todas las maletas que tenían preparadas, así como toda su documentación, y sospecharon que había sido la propietaria de la vivienda.
Aseguraba la madre que no era la primera vez que la propietaria había entrado en la casa cuando ellas no estaban, pero nunca después de estas situaciones les había faltado ningún efecto y objetos personales.
Al llegar abrían la puerta sin complicaciones, pero notaban que un trozo de madera estaba arrancada. Un vecino de la denunciante acudía también a hablar con la policía y les decía que había oído perfectamente la voz de la propietaria de la vivienda, y como parecía hablar con otras dos personas. También declaró que había escuchado ruidos y como si movieran muebles o bultos grandes.
"¡No te das cuenta que no tengo nada que perder!"
La denunciante insistía que llevaban tiempo sospechando que la propietaria del piso quería sacarles a la fuerza ya que se habían producido otros episodios similares días antes. Ya lo denunciaron hasta en dos ocasiones, pero llegaron a un acuerdo en el Juzgado por el ruego del abogado de de la parte contraria, ya que supuestamente ésta se comprometía a no volver a entrar en la casa sin permiso, pero no lo ha cumplido, según dice la denunciante, en las dos últimas ocasiones.
Insiste en que se han quedado sin nada y aunque pueden entrar en la casa, la puerta tiene una parte rota ya que ha sido como forzada a la altura de las cerraduras y tienen miedo que cualquier persona pueda acceder aprovechando este hecho, porque tampoco las vueltas de llave pueden ser echadas en su totalidad debido a los daños que presenta.
El día después de estos hechos, al salir de su casa, oyeron a la pareja de la propietaria, que al parecer se encontraba en el portal, hablar en tono alto con otra persona y decirle textualmente: "No te das cuenta que no tengo nada que perder... Les meto dos cuchilladas...". Momentos después les cortaban la luz del inmueble.
La denunciante, representada legalmente por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, insiste en recuperar sus cosas, entre las que se encuentra su documentación personal y la de su hija, y en dejar el piso pero de manera más amistosa posible y sin coacciones.

