Pillados 'in fraganti' dos hombres intentando entrar en un local mientras una mujer estaba "dándoles el agua"

El vecino que llamó a la policía al ver a los presuntos ladrones explicó que forzaron la entrada y luego prefirió mantenerse en el anonimato
El arma blanca que utilizaron presuntamente en el asalto/Cedida a H.A.
El arma blanca que utilizaron presuntamente en el asalto/Cedida a H.A.

Los dos hombres, que responden a las iniciales J.G,. y J.B., de 30 y 18 años respectivamente, llevaban entre sus enseres una pata de cabra , una linterna, dos destornilladores y unas tijeras, además de una navaja automática, según la Policía Nacional, como defensa por si les descubrían mientras intentaban realizar los robos.

Según ha podido saber HOY ARAGÓN, Cuando los agentes les descubrieron eran ya las cinco de la madrugada del pasado miércoles. Sucedió en la calle Tirso de Molina, en el barrio zaragozano de La Almozara. Un vecino avisaba a la sala CIMACC 091 de la Policía Nacional explicando que habían visto a dos hombres intentando acceder a un local, donde finalmente habían conseguido entrar.

Al llegar los agentes se encontraron la puerta de entrada rota y, de pronto, escucharon un ruido en el
interior, sorprendiendo a los dos detenidos que se encontraban en ese momento en el interior buscando presuntamente objetos de valor con sus linternas. 

En el momento que los policías descubrieron a los presuntos ladrones, éstos les permitieron que los agentes les cachearan, localizando varios objetos ya mencionados que habían utilizado para entrar en el local en el que se encontraban en el momento de la llegada del coche patrulla.

La navaja que descubrieron entre las pertenencias de uno de ellos era un arma blanca de 12 centímetros de hoja, tratándose de un arma prohibida, en virtud del Reglamento de Armas. También llevaban una placa metálica con forma rectangular y otras navajas de 11 centímetros y seis respectivamente.

Habían utilizado la pata de cabra para forzar la puerta; además encontraron diverso material de obra y
objetos y enseres personales. Los policías trataron de localizar al dueño de dicho local, que al final se trataba de un inmueble, pero en un primer momento no lo localizaron.

Mientras trataban de forzar la entrada una mujer "dándoles el agua"

Los dos varones, de etnia gitana, vestían en el momento de los hechos y de su posterior detención camiseras blancas y pantalón corto. Lo llamativo del asunto es que junto a ellos los policías hallaron a una mujer en la calle que iba en bata y estaba "dándoles el agua". Expresión que en el argot delincuencial quiere decir realizando labores de vigilancia.

Según el testigo de los hechos y el que posteriormente llamó a la Policía Nacional, los dos hombres, al ver el coche patrulla, se marcharon a pie. Tampoco quiso responder a muchas presuntas y prefirió mantenerse en el anonimato ya que, según dijo a los agentes, los dos presuntos ladrones son vecinos del barrio y los conoce.

La policía dio batidas por la zona para localizarlos, identificando en la calle Carrera de la Camisera a un hombre con rasgos físicos similares a la descripción que les acababan de dar. Este hombre explica que acaba de venir con su mujer del hospital, y los policías aprecian que está muy nervioso y suda constantemente. 

Finalmente lo descartan y localizan a los presuntos autores del intento de robo violento. Los detenidos, representados legalmente por los letrados Carmen Sánchez, Luis Ángel Marcen y Joaquín Tortajada eran trasladados a dependencias policiales y posteriormente pasaban a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción número cinco. Decidían no declarar por el delito del que se les acusaba y eran puestos en libertad con cargos.

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