¿Tu trabajo está en la lista? Los empleos que la IA amenaza con borrar en 2026

300 millones de puestos expuestos en todo el mundo, según Goldman Sachs. Oficinas y call centers, en el punto de mira de la automatización
trabajos que la IA puede eliminar
2026 va a ser el primer año en el que la IA va a eliminar puestos de trabajo a gran escala

Pocas tecnologías han pasado del titular a la mesa de Recursos Humanos tan rápido como la inteligencia artificial. Lo que en 2023 parecía un demo curioso lleva un año colándose en procesos reales de empresas medianas. Y la pregunta que se hacen muchos profesionales al mirar su nómina es esa: ¿hasta cuándo aguanta mi puesto?

La cifra de cabecera —300 millones de empleos expuestos a la automatización en todo el mundo— la firma Goldman Sachs Research. Aparece ya en casi cualquier conversación sobre el tema. No habla de despidos masivos. Habla de tareas que se pueden hacer, en todo o en parte, sin manos humanas.

Oficinas y call centers, los primeros en la lista

Hay un dato del Banco Interamericano de Desarrollo que afina el mapa. Los puestos administrativos y de oficina aguantan un 26% de riesgo de sustitución. Los servicios de atención al cliente y call centers se quedan en el 20%, pegados al pelotón de cabeza. Telemarketing y captura de datos figuran entre los más castigados: tareas con guion, sin margen para la improvisación, justo donde un modelo de lenguaje resuelve en segundos lo que antes ocupaba a un equipo entero.

Y esto no es algo que vaya a pasar. Está pasando ya. Los modelos generativos más recientes resuelven consultas complejas con un acierto que, hace dos años, sonaba a ciencia ficción. Los responsables de las propias compañías tampoco se andan con rodeos. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, ha llegado a advertir que hasta la mitad de los empleos de oficina de nivel inicial podrían desaparecer en los próximos años. Una declaración que ha hecho saltar el debate de la abstracción a las mesas de dirección.

Hay otro filtro: la IA decide a quién entrevistas

El impacto no acaba con la sustitución directa. Buena parte de los procesos de selección ya están mediados por algoritmos. En Estados Unidos —que suele marcar el paso del resto— una mayoría de grandes empresas usa IA para cribar currículums antes de que un humano los abra. El embudo se estrecha. Quien busca trabajo hoy compite contra otras personas, sí, pero antes contra un modelo que decide en milisegundos si su CV merece pasar de pantalla.

Casi 20 billones de dólares y un problema de reparto

La otra cara del cuchillo: el mismo movimiento que pone en jaque tantos empleos promete inyectar hasta 19,9 billones de dólares a la economía mundial. Esa es la cifra que circula entre las proyecciones más optimistas. La duda está en quién se lleva el pastel. Si la riqueza se concentra en el capital y en un puñado de plataformas, sin bajar hacia el trabajo, la brecha social no se cierra. Se ensancha.

Eso sí, no todo apunta al apocalipsis. Las estimaciones más consensuadas calculan que entre el 50% y el 55% de los puestos actuales serán rediseñados, no eliminados. Es decir: la mayoría de profesiones cambiará de tareas. Lo que hoy hace una persona, mañana lo hará apoyándose en una máquina. Y el que sepa moverse con la herramienta tendrá ventaja sobre el que la ignore o se resista a tocarla.

Lo que la IA todavía no sabe hacer

Pensamiento crítico. Inteligencia emocional. Saber leer una sala. Tomar una decisión cuando no hay datos claros y hay que decidir igual. Esos son los terrenos que los modelos actuales pisan con torpeza, y los que las consultoras señalan como tabla de salvación profesional. La formación continua, que tantas empresas usaban como adorno corporativo, empieza a tomarse en serio. No queda otra: el mercado cambia más rápido que cualquier plan de estudios.

La transformación está en marcha y no admite pausa. Quién gana y quién pierde, qué hacen las administraciones por los desplazados y cómo se reparte el botín de productividad son preguntas con respuesta abierta. La única certeza es que mirar para otro lado ya no es opción.

Comentarios