¿Censura en Horizonte por Iker Jiménez?: el desmentido en directo a una corresponsal en Israel tras un WhatsApp
Un momento de tensión se vivió durante la emisión del programa televisivo Horizonte este viernes, cuando una intervención en directo desde Israel derivó en una rectificación desde el propio plató pocos instantes después. El espacio, presentado por Iker Jiménez, conectó con su corresponsal en el país, la periodista Laura Chiclana, que relató la situación que se vive en la ciudad de Haifa en medio de los ataques con drones.
Durante su intervención, Chiclana describió el ambiente que se respira en algunos barrios de la ciudad cuando se activan las alarmas antiaéreas. Según explicó, justo antes de iniciar su conexión en directo se había producido un episodio relacionado con estos ataques. “Hace apenas unos segundos, cuando estaba aquí para entrar a hablar con vosotros, uno de esos drones y la intercepción se acaba de ver justo detrás de nosotros”, relató, señalando que en ese tipo de situaciones los vecinos suelen dirigirse rápidamente hacia los refugios de protección.
La corresponsal también explicó que el acceso a esos refugios no siempre es sencillo para todos los residentes. En concreto, mencionó que en determinadas zonas de la ciudad, como algunos barrios con población árabe, existen dificultades para utilizar estas instalaciones. “Aquí, por ejemplo, en Haifa, en un barrio árabe, los árabes no tienen derecho a poder acudir a un refugio. Solo hay un refugio público para todo el barrio”, afirmó durante su intervención en el programa.
Según añadió la periodista, la falta de refugios cercanos puede provocar que parte de la población no llegue a tiempo cuando se activan las alarmas que alertan de posibles ataques. Además, aseguró que algunos vecinos le habían trasladado que disponer de un refugio privado supone asumir un coste elevado. “Lo que dicen las autoridades es que si ellos específicamente quieren tener un refugio, tienen que pagar alrededor de 50.000 euros para tener un refugio privado”, indicó.
No obstante, pocos segundos después de finalizar la conexión con Israel, desde el propio plató del programa se introdujo una matización a esas declaraciones. La periodista y colaboradora Carmen Porter intervino para trasladar una aclaración que, según explicó, había recibido en ese mismo momento.
Porter señaló que le había llegado un mensaje procedente de la comunidad judía en el que se cuestionaban algunas de las afirmaciones realizadas durante la conexión. “Una rectificación que ha hecho nuestra compañera Laura de Chiclana, que me llega desde la comunidad judía”, comenzó explicando antes de detallar el contenido del mensaje.
De acuerdo con esa información, no sería correcto afirmar que los ciudadanos árabes israelíes no tienen derecho a acceder a refugios antiaéreos. “Dicen que no es verdad que en Israel los árabes, ciudadanos árabes israelíes, no tengan derecho a los refugios antiaéreos y que tengan que pagar 50.000 euros por ellos”, afirmó la colaboradora en directo.
Porter añadió que esa idea se difunde en ocasiones como un rumor o información incorrecta, especialmente en redes sociales y en algunos medios de comunicación del ámbito árabe. Asimismo, explicó que, según el mensaje recibido, la legislación israelí de defensa civil establece que todos los ciudadanos deben poder acceder a protección en refugios durante situaciones de emergencia.
“Todos los ciudadanos israelíes, judíos, árabes, rusos, tienen derecho a protección en refugios durante emergencias”, concluyó la colaboradora durante su intervención.
DEBATE SOBRE LA DISPONIBILIDAD DE REFUGIOS
El debate sobre la disponibilidad de refugios en determinados barrios de Haifa también ha sido abordado recientemente en testimonios recogidos por la agencia de noticias Agencia EFE. En esas informaciones, algunos residentes describen las dificultades que pueden surgir cuando se activan las alarmas en zonas con menor número de instalaciones de protección.
Uno de esos testimonios es el de Amir, un vecino de 50 años que vive en uno de estos barrios. Según relató, el único refugio público de la zona se encuentra en una escuela del barrio, lo que obliga a numerosos vecinos a desplazarse hasta allí en caso de alerta. “El refugio público, el único refugio público, está en esta escuela. 9.000 personas viven en este barrio”, explicó.
El residente también mencionó que existe un refugio móvil instalado hace aproximadamente dos años, aunque su capacidad es muy limitada. “En el que, ya sabes, 10 o 15 personas pueden estar allí”, señaló.
Según su testimonio, algunos vecinos optan por pasar la noche dentro del refugio para evitar tener que desplazarse con rapidez cuando suenan las alarmas. “Algunas personas duermen aquí porque durante la alarma es muy complicado venir desde tu casa hasta un refugio”, indicó.
Amir también apuntó a las diferencias existentes entre distintos barrios de la ciudad. “Esta es una ciudad mixta que también se promueve como una ciudad de coexistencia. Desafortunadamente, las diferencias entre los barrios árabes y los barrios judíos son enormes”, afirmó.
Además, explicó que la construcción de refugios privados puede resultar compleja debido a los trámites administrativos y a los costes asociados. Según detalló, el proceso puede prolongarse durante más de un año y exigir una inversión considerable. En algunos casos, señaló, el coste puede situarse en torno a los 50.000 euros por familia.
Una circunstancia que, según su opinión, resulta especialmente difícil de afrontar en barrios con menor nivel económico. “Este es un barrio pobre. La mayoría de las personas no tienen dinero ni siquiera para comprar las casas”, concluyó.


