Horas extra: el gesto que te puede costar el empleo (y no te lo pagan)

Trabajar más horas de las permitidas sin autorización no solo desgasta: también puede ser motivo de despido y, en muchos casos, ni se pagan ni cotizan a la Seguridad Social.
Horas extra: el gesto que te puede costar el empleo (y no te lo pagan)
Horas extra: el gesto que te puede costar el empleo (y no te lo pagan)

En España, las horas extra forman parte de la rutina de miles de trabajadores. Ya sea para cumplir plazos, mostrar compromiso con la empresa o engordar la nómina, alargar la jornada laboral es algo cada vez más extendido. Sin embargo, lo que en apariencia parece un gesto de responsabilidad puede convertirse en un arma de doble filo con graves consecuencias.

El abogado laboralista Ignacio de la Calzada, conocido en redes sociales como Un tío legal, advierte de un riesgo que muchos empleados desconocen: trabajar más horas de las permitidas y sin autorización expresa de la empresa puede ser motivo de despido. Según explica, cada vez más compañías están recurriendo a esta vía para justificar la salida de trabajadores que no cumplen con las normas internas.

A estos riesgos legales se añade un problema económico: en muchos casos, las horas extra ni se pagan ni cotizan a la Seguridad Social, lo que supone una pérdida tanto a corto como a largo plazo. El tiempo invertido no mejora la base de cotización del trabajador ni incrementa su futura pensión. Tampoco sirve de protección frente a un despido. En definitiva, ese esfuerzo adicional no se traduce en derechos ni en beneficios reales.

El impacto tampoco es solo financiero. El desgaste físico y mental que generan las jornadas prolongadas se combina con la inseguridad jurídica. “Si te despiden a la primera, no sería un despido improcedente porque sería desproporcionado”, explica De la Calzada, subrayando que, en muchos casos, el trabajador carece de defensa.

Así, las horas extra no solo no garantizan una compensación justa, sino que pueden convertirse en el pretexto perfecto para perder el empleo. Un recordatorio de que, en materia laboral, hacer de más sin respaldo legal puede salir muy caro y que conviene conocer bien los límites de lo permitido.

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