¿Aliada o amenaza? La IA pone a prueba a la empresa familiar

La inteligencia artificial irrumpe en la empresa familiar como una promesa llena de posibilidades, pero también de incógnitas.
Mesa de debate sobre la empresa familiar y la IA, en UNDER40. / MARCOS CEBRIÁN
Mesa de debate sobre la empresa familiar y la IA, en UNDER40. / MARCOS CEBRIÁN

El reto de la integración de la inteligencia artificial no pasa desapercibido para la empresa familiar, que tiene su desarrollo condicionado con la IA. Under 40, en el escenario del restaurante Roto, abre el debate de la transformación digital en este tipo de negocios, ¿Qué papel juega la Inteligencia Artificial en las empresas?

La empresa familiar ha sido tradicionalmente un sustento económico y social. No obstante, los tiempos han cambiado, la inteligencia artificial lidera industrias enteras; y la globalización ha eliminado las barreras, aumentando tanto la competencia como el acceso a talento y nuevas oportunidades. En este contexto, ¿Cómo se equilibra la visión de la empresa familiar con la necesidad de tomar decisiones rápidas en un entorno cambiante, como el de hoy en día?

La idea se ha planteado en torno a cómo estas sociedades están enfrentando el desafío, a través de la mesa moderada por Íñigo Martínez, director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Caja Rural de Aragón; se ha llegado a su discusión, de la mano de la participación de Laura Flamenco, directora general de Retail del grupo Flamen&Co; Yanira Vallejo, directora general de Cualimetal; y Belén Almudévar, directora adjunta de Agropal. Los miembros han analizado las oportunidades y debilidades que la IA presenta para el futuro de sus negocios.

¿ES LA IA UNA AMENAZA O UNA FORTALEZA?

Laura Flamenco (Grupo Flamenco) ha reconocido que en su compañía la IA “todavía está despegando”, aunque ya se perciben sus posibilidades en áreas como la generación de contenido, marketing y logística. La adjunta a dirección ha comentado su iniciativa en colaboración con la tecnología: “Estamos desarrollando nuestro propio avatar, una IA con voz, capaz de anticiparse a lo que el cliente quiere. Lo probamos la semana pasada”. Para Flamenco, se trata del proyecto más innovador que tienen en marcha actualmente.

En el sector agroalimentario, la adopción es más real. Belén Almudévar (Agropal) ha señalado que la inteligencia artificial permite, por ejemplo, anticiparse a enfermedades en el ganado porcino o mejorar la eficiencia tras los partos. “Nos ayuda a ser más productivos y sostenibles”, ha apuntado. Además, ha destacado que la IA puede compensar la falta de mano de obra agilizando tareas que antes requerían mucho tiempo y personal.

TRADICIÓN E INNOVACIÓN: EL DIFÍCIL EQUILIBRIO

El caso de Yanira Vallejo (Cualimetal) es distinto. Desde una empresa dedicada a la construcción de naves industriales, ha reconocido que integrar la IA en su modelo es complejo. “Nuestro sector es muy tradicional, y todavía no hemos encontrado del todo el hueco para implantarla. Nos cuesta identificar cómo aplicarla de forma efectiva”, ha admitido. Aun así, cree que puede convertirse en un apoyo para detectar errores, tomar decisiones más rápidas y liberar al equipo de tareas repetitivas.

Pese a las diferencias en el sector, todas coincidieron en una idea clave: la IA es una herramienta, no una solución mágica. Vallejo ha afirmado que "Es un compañero de batalla, que no hay que alimentar mucho"

MÁS AGILIDAD, PERO TAMBIÉN MÁS REFLEXIÓN

Si bien algunas de las empresas ya usan la IA para resolver problemas específicos, también manifestaron sus inquietudes, especialmente en relación al manejo de la información. “No sabes realmente a quién estás entregando esos datos”, ha comentado Belén.

Por otro lado, ha coincidido en que esta tecnología puede ser útil para impulsar nuevas dinámicas internas. Flamenco ha subrayado la importancia de “tomar decisiones basadas en datos” y romper con la inercia del “siempre se ha hecho así”. Para Yanira, el ejercicio pasa por revisar con honestidad qué prácticas del pasado siguen siendo válidas y cuáles conviene dejar atrás: “No siempre hemos tenido tiempo de pararnos a pensar en por qué hacemos lo que hacemos. Y en eso, la IA puede ayudar a analizar y reflexionar”.

Aunque aún lejos de una globalización extrema, la inteligencia artificial se está convirtiendo en un punto de reflexión para la empresa familiar. No tanto por lo que ya ha cambiado, sino por lo que podría transformar si se integra con sentido, estrategia y, sobre todo, sin perder el toque humano.