De una oficina técnica a CEO: el camino de José Manuel Tornos para transformar AYRTAC
En la empresa familiar, a menudo es la segunda generación la que logra llevar a la compañía a una escala superior. Los fundadores suelen tener que invertir toda su energía en poner en marcha el proyecto y hacerlo viable. Sin embargo, sus sucesores han conocido el negocio desde temprana edad, a menudo se preparan convenientemente antes de coger el testigo y pueden dedicar sus esfuerzos a dar un salto de nivel mucho más significativo.
En el caso del Grupo AYRTAC, dedicado a la fabricación de llenadoras y cerradoras para el envasado (AYRTAC Maquinaria), así como a la distribución de envases de vidrio como botellas para aceite, conservas o licores (Envases y Botellas AYRTAC), todo parece indicar que así está siendo. Fundada en 2000 (este año celebra su 25 aniversario), ya está encabezada por dos hijos del fundador. Uno de ellos es el CEO de la compañía, José Manuel Tornos, que amablemente ha aceptado la invitación de visitar HOY ARAGÓN.
"Es un sector que ha cambiado mucho: antes había muchos distribuidores pequeñitos y en los últimos años se ha tendido a la compra masiva por grandes grupos, con el resultado de que un mercado en el que en España eras 6 o 7 operadores, ahora estamos nosotros y otra compañía frente a un monstruo de 150 millones de facturación en nuestro país", explica Tornos. Pero el mercado del envase de vidrio requiere por parte del cliente cercanía, y es así donde AYRTAC está sabiendo distinguirse.
"Hay que tener en cuenta que el señor conservero de toda la vida se encuentra embotando espárragos y tiene ordenador de milagro, porque el Covid lo ha agilizado", describe de forma gráfica. "Nosotros intentamos demostrar a esos clientes que no están solos, que hay un distribuidor con el carácter de la empresa familiar que les sigue escuchando", indica.
Otra de las fortalezas de AYRTAC es su capacidad de encargarse de proyectos muy personalizados. "En el ámbito de los licores, tenemos clientes donde diseñamos la botella desde cero, es decir, estudiamos con él un producto a medida con su imagen propia", apunta. Así ocurre también en el sector del aceite, donde "tenemos almazara que están elaborando un producto exquisito y trabajan la botella de forma impresionante, pintándola, serigrafiándola..., es ahí donde estamos posicionándonos de manera importante", apunta.
Ello les ha llevado a inaugurar nuevos almacenes. Este mismo 2025 han abierto los de Barcelona y Jaén, este último hace apenas tres meses. Es decir, AYRTAC está en un periodo de crecimiento y lo hace de tal forma que les permita estar cerca de sus clientes.
Por su parte, la otra compañía del Grupo, AYRTAC Maquinaria, se dedica al diseño y fabricación de los dispositivos industriales que permiten llenar los tarros y cerrarlos, para productos tales como, por ejemplo, mermeladas. En su conjunto, el Grupo ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años: "El AYRTAC de 2019 era una empresita de 5,5 millones y 12 trabajadores, y el de ahora está formado por 35 personas y 10 millones de euros de facturación", detalla el CEO de la compañía.
Esta evolución se ha debido, en gran medida, al desarrollo de la empresa de distribución de envases y botellas de vidrio y, por otra parte, a la internacionalización que están impulsando desde 2020 en la empresa de maquinaria. "Tenemos países ya consolidados en las cifras de negocio, como puede ser Reino Unido, Grecia y Francia, a lo que sumamos otros donde estamos empezando a trabajar, como Perú o México", enumera Tornos.
El nacimiento de una saga
"Nosotros venimos del sector de las conservas, de hecho mi padre antes de fundar la empresa ya trabajaba en la fabricación de tapas para los garbanzos", explica Tornos. Él se jubiló hace 10 años y las riendas de la empresa recayeron en sus dos hijos. "Somos jóvenes y con muchas ganas de hacer cosas que trasciendan", señala el CEO del Grupo.
"La empresa nació en la mesa de la cocina de casa, y esto se mama desde que eres un crío; yo he visto todo tipo de decisiones sobre la empresa todos los días cenando", explica. Esa manera de vivir la compañía provoca que te desarrolles con un vínculo muy especial.
"Mi padre soñaba con tener un ingeniero mecánico en casa y mi hermano es geógrafo, aunque ahora ya parece un ingeniero con tres másters", confiesa. José Manuel Tornos sí intento cumplir el sueño de su padre, que no era el suyo propio, y empezó la carrera, pero "hubo un momento de reflexión en el que me pregunté que qué hacía ahí, cuando siempre había odiado las matemáticas y la física", desvela.
Optó por cursar delineación industrial, terminó los estudios y se incorporó a la empresa trabajando por las tardes. "Después de nueve meses en la oficina técnica, mi hermano, que me conoce muy bien, me dijo que creía que si me mantenían ahí me iba a morir", relata. En ese momento iba a producirse una vacante en el departamento comercial de envases, por debajo del director. "Acepté y fue la mejor decisión que he tomado en toda mi vida, porque descubrí lo que me gustaba y la persona con la que estuve empezó a formarme de una manera con la que se me podría enfocar hacia la dirección", rememora.
Nuevas formas de trabajar, nuevas ideas
Tras formarse en ESIC en Dirección Comercial y Márketing y, posteriormente en el IESE en un programa de Dirección, paulatinamente empezó a hablar un idioma que, en la empresa de entonces, todavía muy tradicional, chocaba. "Lo cuento a modo de risa, pero no fue fácil en una empresa que funcionaba por inercia empezar a hablar por ejemplo de reniones de objetivos", explica.
"Hay un momento en la historia de la empresa muy significativo relacionado con el cambio generacional, porque es verdad que nuestro padre nos lo puso muy fácil, pero también se produjo un cambio de roles con mi hermano, 13 años mayor que yo, que hubo que explicar muy bien a la empresa, porque los equipos llegaron a ponerse muy nerviosos", rememora. De pronto, el hermano menor asumía la dirección general de AYRTAC, algo que en la empresa tradicional no es lo más común.
"Mi hermano y yo tuvimos conversaciones muy profundas, 'a calzón quitado' como se suele decir, donde determinamos dónde aportábamos más cada uno", explica. Esta decisión, quizá poco corriente, pero tomada con el anáisis de las competencias y aptitudes de cada uno, es uno de los grandes secretos de la evolución de AYRTAC.
A partir de ahí, la profesionalización del Grupo ha sido muy importante. Llevando a una empresa eminentemente tradicional a los nuevos paradigmas que requiere una compañía con una envergadura ya importante.
Pero la inquietud y la voluntad de los hermanos Tornos de modernizar AYRTAC les ha llevado incluso a poner en marcha nuevas iniciativas caracterizadas por su originalidad. El mejor ejemplo de ello es 'Destapados', un podcast en el que invitan a operadores del sector, por ejemplo responsables de almazaras o bodegas, para que puedan transmitir su realidad. "Hablamos de sus problemas, de cuestiones como el relevo generacional", explica José Manuel Tornos, que se ha "destapado" como entrevistador y creador de contenido gracias a este proyecto.
"Lo vimos como oportunidad para ganar posicionamiento de marca, como empresa familiar que se atreve a hacer cosas que nadie se había atrevido, y además lograr que el sector se sienta representado; imagina invitar a un conservero de Navarra a un podcast, que a veces ni siquiera saben qué significa esa palabra", bromea. "Al menos pasamos una hora con una buena charla y el productor de piparras puede contar sus dificultades; ¿tú sabes lo que sufre ese tío con el campo, con los tarros, con la exigencia de los supermercados...", explica Tornos.
Esta voluntad de evolución, de estar a la última, queda encarnada perfectamente por los hermanos Tornos, que están logrando llevar a AYRTAC a nuevas cotas, haciendo valer lo importante que pueden ser las nuevas ideas en una segunda generación.







