171.000 árboles y sumando: ¿es Zaragoza tan verde como creemos?

La ciudad refuerza su masa arbórea con 2.000 nuevas plantaciones repartidas por todos los distritos y barrios rurales.

Los Pinares de Venecia/ HA
Los Pinares de Venecia/ HA

En Zaragoza cada árbol tiene nombre y apellido. O, más exactamente, una ficha y una geolocalización. En total, 171.684 ejemplares distribuidos en 90.000 árboles en viario y 82.000 en zonas verdes. Entre calles, avenidas y parques forman la columna verde de una ciudad que, en los últimos años, ha convertido el arbolado urbano en un terreno de batalla política, pero también en un símbolo de adaptación climática.

El nuevo Plan de Arbolado Urbano 2025-2026, impulsado por el área de Medio Ambiente y Movilidad, pretende reforzar ese entramado con 2.000 nuevas plantaciones repartidas por todos los distritos y barrios rurales. Un proyecto dotado con un millón de euros que, más allá de sumar cifras, busca reponer alcorques vacíos, retirar tocones y elegir especies más resistentes al clima semiárido de Zaragoza.

Por todas estas circunstancias, la gestión del arbolado urbano debe incluir su mantenimiento diario, incluyendo además de la poda, el riego o el tratamiento de posibles plagas, la eliminación de árboles secos, enfermos o peligrosos, lo que genera nuevos alcorques vacíos en la ciudad. Porque aquí, entre el cierzo y los 40 grados del verano, sobrevivir no es fácil ni para los árboles.

Entre los barrios que más árboles ganarán destacan El Rabal (363), Sur (228), Casco Histórico (194) y Torrero-La Paz (193), que concentran más de la mitad de las nuevas plantaciones. En el otro extremo se sitúan los barrios rurales más pequeños, donde las cifras son mucho más reducidas: Torrecilla de Valmadrid (3), Montañana o Alfocea (2).

Por primera vez, los zaragozanos pueden saber dónde, cuándo y qué se planta. El Ayuntamiento ha habilitado un portal interactivo en la sede electrónica municipal que permite consultar cada ejemplar, especie y ubicación, así como las semanas de plantación. Un ejercicio de transparencia que acompaña a la transformación técnica del servicio de conservación.

Una gestión más técnica que nunca, según destacan desde el Gobierno municipal, consciente de los retos que afronta el arbolado urbano: el tráfico, las obras, la contaminación o las temperaturas extremas. Detrás de cada tronco hay una decisión técnica: si un ejemplar debe ser talado por enfermedad, si puede salvarse o si el hueco que deja merece una segunda oportunidad.

"La vida de los árboles en entornos urbanos es frágil y requiere una atención constante", recordaba recientemente la alcaldesa Natalia Chueca, defendiendo la apuesta de su equipo por un modelo de gestión "moderno, sostenible y digital".

Desde el área de Medio Ambiente insisten en que el arbolado urbano es "un dato vivo, cambia y evoluciona día a día". La situación de los árboles en la ciudad no es estática: los datos se actualizan continuamente por múltiples factores, desde accidentes o inclemencias meteorológicas hasta apeos programados con motivo de obras de reforma integral en calles y avenidas. 

El debate sobre la masa arbórea se puso nuevamente de manifiesto en el último Debate sobre el Estado de la Ciudad, cuando la oposición acusó al gobierno municipal de "talas indiscriminadas" y falta de reposición. Chueca respondió entonces con datos y proyectos, reivindicando que "por primera vez se plantan más árboles de los que se talan".

EL BOSQUE DE LOS ZARAGOZANOS

Junto al arbolado urbano, el gran emblema verde de la ciudad es el Bosque de los Zaragozanos, que acaba de cerrar su cuarta temporada con más de 205.000 árboles y arbustos plantados en 230 hectáreas de terreno.

La iniciativa, pionera en España, ha logrado implicar a 99 empresas, 46 asociaciones y más de 12.000 escolares, consolidándose como un ejemplo de colaboración público-privada. En esta última fase, los trabajos se han concentrado en Parque Venecia, Campos del Canal o La Olmeda de Torrerramona, con nuevas conexiones verdes hacia La Cartuja Baja y el Ebro.

PARQUE VENECIA

Uno de los ejemplos más recientes en los que se está trabajando se encuentra en Parque Venecia, donde se están renaturalizando casi 22.000 metros cuadrados de terreno, concretamente en las rampas que conectan el barrio con las riberas del Canal Imperial.

En este enclave, se han plantado 370 árboles y más de 4.121 arbustos, con la finalidad de crear un nuevo espacio de disfrute ciudadano y mejorar el confort climático del entorno. La intervención no solo aportará sombra y frescor a las rampas de acceso, sino que también mitigará el efecto “isla de calor” y servirá de refugio para la fauna urbana, especialmente aves e invertebrados beneficiosos.

El proyecto, además, conectará la vegetación de las aceras superiores con la del Canal Imperial, generando una continuidad verde donde antes existía una ladera prácticamente inerte. Con técnicas de bioingeniería y aterrazamiento, también se busca corregir la erosión e inestabilidad de los taludes, devolviendo a este espacio un valor ecológico y paisajístico que beneficiará tanto al barrio como al conjunto de la ciudad.

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