El plan millonario de Grupo Artal para reactivar el edificio Café Madrid de Zaragoza
El icónico edificio que albergó el antiguo Café Madrid en Zaragoza podría cambiar radicalmente de uso y transformarse en un moderno complejo residencial. Este lunes, el expediente será presentado ante el Consejo de Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza para valorar la propuesta de intervención impulsada por Residencial María Agustín, S.L. La remodelación afectó al edificio catalogado situado en la confluencia de Avenida de Madrid, 1-3-5, y paseo María Agustín, 77-79-81.
Durante años, la propiedad del inmueble estuvo dividida entre varios dueños, lo que obstaculizó cualquier decisión sobre su futuro. La mayor parte del edificio pertenecía a la inmobiliaria del Banco Santander, mientras que pequeños propietarios, como el Grupo Artal y Casa Emilio, también contaban con participaciones en la estructura. Esta fragmentación derivó en un prolongado estado de semiabandono, lo que agravó su deterioro.
En 2017, el Ayuntamiento de Zaragoza tuvo que intervenir subsidiariamente debido al preocupante estado del edificio y el peligro que representaba para los transeúntes.
Con el respaldo de los propietarios, se acometieron trabajos de rehabilitación para garantizar su seguridad estructural y evitar desprendimientos en la vía pública. Sin embargo, el inmueble continuó sin un proyecto definido para su futuro.
El edificio, ubicado en un punto estratégico de la ciudad, no solo fue sede del legendario Café Madrid, sino también del restaurante Casa Emilio, dos establecimientos históricos que marcaron la vida social y gastronómica de Zaragoza.
Ambos espacios fueron testigos de décadas de encuentros, tertulias y eventos que los convirtieron en referencias dentro del panorama cultural local.
Ahora, la propuesta de Residencial María Agustín, S.L. plantea un nuevo rumbo para el emblemático inmueble. La decisión final está en manos del Ayuntamiento, que deberá evaluar si da luz verde a la transformación del edificio en un complejo residencial.
Según relata Heraldo de Aragón, la promotora ha decidido incorporar un único local comercial en la planta baja, con fachada a dos avenidas. Con una superficie de 1.200 metros cuadrados, este espacio se convertirá en uno de los más grandes de la zona. Su futuro operador podría confirmarse en breve, ya que existen negociaciones avanzadas con varias marcas interesadas.
Uno de los aspectos más destacados de este proyecto es su propuesta de zonas comunes. Dispondrá de una piscina cubierta y otra al aire libre, un gimnasio, un salón comunitario y dos amplias áreas verdes.


