2 millones para comprar un edificio en Oliver y garantizar el futuro de 27 familias
El barrio Oliver, en Zaragoza, verá un incremento en el parque público de viviendas gracias a la adquisición de un edificio de 27 viviendas, 27 trasteros y 36 garajes por parte de Zaragoza Vivienda. Esta compra, que se llevará a cabo por un valor de 2 millones de euros (sin incluir impuestos), tiene como objetivo “incrementar el parque público inmobiliario municipal".
Este acuerdo es clave para "seguir prestando servicio a las 24 familias que lo habitan, y otras 3 que habían salido ya del inmueble, que formaban parte de los programas de protección social del Consistorio zaragozano y que estaban abocadas a su salida en caso de no regularizar la situación actual de sus rentas con la propiedad”, según ha explicado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano.
El inmueble se encuentra en la calle de La Reina, número 9, y ha sido gestionado desde 2013 por Zaragoza Vivienda, dentro de un convenio con Caja Rural de Teruel. Esta colaboración tenía como propósito la creación de un fondo social de viviendas con el fin de paliar los efectos de la crisis financiera y las ejecuciones hipotecarias, ofreciendo una alternativa de alquiler social a personas y familias afectadas. Con la firma de este convenio, la entidad bancaria cedió la titularidad del edificio a la filial Gestión de Inmuebles Viviendas y Patrimonio IV, lo que permitió que Zaragoza Vivienda gestionara el edificio bajo un régimen de alquiler social, al tiempo que se aseguraba la estabilidad de los inquilinos.
Aunque el convenio entre ambas entidades terminó en 2023, la relación continuó con una prórroga que permitía mantener la situación sin grandes cambios. Sin embargo, en junio de 2024, Caja Rural de Teruel anunció su intención de vender el inmueble a terceros, lo que implicaba la necesidad de renovar los contratos de alquiler y la posible salida de las familias que, en muchos casos, no podían afrontar las condiciones propuestas. Ante esto, el Ayuntamiento de Zaragoza decidió actuar para garantizar la estabilidad de los residentes.
NEGOCIACIÓN ENTRE EL CONSISTORIO Y CAJA RURAL
A través de un proceso de negociación, el Consistorio alcanzó un acuerdo con la entidad financiera para la compra del edificio, a pesar de que el precio acordado es considerablemente inferior al valor de tasación del inmueble. Según ha explicado el consejero, "la venta a este precio más bajo fue posible gracias a la fuerte vertiente social del proyecto".
Zaragoza Vivienda acredita la existencia de crédito adecuado y suficiente para la adquisición, por lo que una vez que el Consejo de Administración de la sociedad municipal adopte el acuerdo aprobatorio, se comenzarán los trámites para la formalización del contrato de compraventa que se elevará a escritura pública para su inscripción en el Registro de la Propiedad, dentro del plazo de 30 días a contar desde el siguiente al de la notificación de la adquisición.
Este acuerdo tiene una doble implicación social: por un lado, permite asegurar la estabilidad de las familias residentes, y por otro, contribuye a la regeneración urbana del barrio Oliver. Con esta operación, el Ayuntamiento también "incrementará su parque de viviendas públicas destinadas a fines sociales", tal y como ha expuesto Serrano, y fortalece el compromiso de la administración local con la inclusión y el bienestar de las personas más vulnerables.
El consejero ha destacado que este es “el ejemplo claro y contundente, con hechos fehacientes, del compromiso de este Gobierno municipal con una política integral y social de vivienda, porque entendemos la gravedad de uno de los problemas más acuciantes de nuestra sociedad, que viven con especial repercusión nuestros jóvenes, mayores y la parte más vulnerable de nuestro país”.

