La fábrica de Tereos en El Picarral podrá instalar una depuradora: Urbanismo avala el proyecto
La empresa agroindustrial francesa Tereos podrá instalar una planta depuradora junto a su fábrica en el barrio zaragozano de El Picarral. Así lo decidió este lunes la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, que aprobó de forma definitiva la modificación aislada del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá desarrollar esta actuación. El proyecto, valorado en 20 millones de euros, pretende reducir la carga actual de la depuradora de La Cartuja y mejorar el entorno del barrio.
El cambio urbanístico ha contado con los votos favorables del Partido Popular y Vox, mientras que el PSOE y Zaragoza en Común han votado en contra. La modificación no implica una ampliación de la capacidad productiva de la fábrica, sino únicamente la incorporación de una infraestructura destinada al tratamiento de residuos generados en la propia planta, que transforma maíz para obtener almidones y glucosas con múltiples aplicaciones en la industria alimentaria y farmacéutica.
DISCREPANCIAS POLÍTICAS Y VECINALES
La posición del grupo socialista ha cambiado respecto a votaciones anteriores. Su portavoz en la Junta de Distrito de El Picarral, Horacio Royo, explicó que la decisión de votar en contra se fundamenta en las alegaciones presentadas por los vecinos. Aunque reconoció la “receptividad y sensibilidad” del área de Urbanismo, Royo insistió en que se trata de una situación “anómala” desde el punto de vista urbanístico.
“El propio PGOU establece que esa actividad debe acabar saliendo del casco urbano”, ha recordado Royo, quien comparó la situación de Tereos con otros suelos de uso industrial como Averly, La Zaragozana o Instalaza, este último con una salida ya prevista del centro de Zaragoza. Además, apuntó que la fábrica ha ido creciendo con los años, incrementando su impacto en el entorno residencial.
Por su parte, desde Zaragoza en Común, el concejal Suso Domínguez expresó su preocupación por el hecho de que la planta se sitúe en una zona inundable y recordó la reciente fuga de almidón como argumento para reforzar las medidas de seguridad. También subrayó que la planificación urbana prevé, en última instancia, el cese de la actividad en esta ubicación.
APOYO DEL GOBIERNO MUNICIPAL Y VOX
Desde el equipo de Gobierno, el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, defendió el proyecto como una “mejora técnica” que beneficiará tanto a la empresa como al vecindario. Señaló que los terrenos están comprendidos en un ámbito de uso residencial y agradeció la “leal oposición” del PSOE, pese a su voto negativo.
En la misma línea se expresó el portavoz de Vox, Julio Calvo, quien argumentó que “se instale o no la depuradora, la fábrica no va a abandonar la zona a corto plazo”. En este sentido, consideró que esta actuación ayudará a mitigar molestias como los olores y contribuirá a aliviar la carga que soporta la depuradora de La Cartuja, que actualmente “se encuentra al límite de su capacidad”.
Por el momento, la empresa no se ha fijado plazos para abandonar El Picarral. Desde Urbanismo, Serrano aseguró que cuando llegue ese momento, “el gobierno municipal que esté al frente será sensible”, como ya ocurrió con otros casos similares.

