El giro histórico del Portillo tras 22 años 'olvidado': un gran parque, viviendas de lujo y comisaría
La transformación de la zona da un paso decisivo con la aprobación del Estudio de Detalle y un proyecto de 32 millones impulsado por Zaragoza Alta Velocidad.
La transformación de los suelos del Portillo ha dado este lunes un paso decisivo con la aprobación definitiva del Estudio de Detalle en la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza.
La iniciativa, que forma parte del proyecto de urbanización impulsado por Zaragoza Alta Velocidad (ZAV) con un presupuesto de 32 millones de euros, salió adelante gracias al respaldo de PP, PSOE y Vox, mientras que ZeC optó por la abstención. Este proyecto se enmarca en la estrategia de revitalización urbana que, en apenas unos años, convertirá la antigua "cicatriz ferroviaria" en un espacio vivo y conectado, transformando tanto el barrio de Delicias como su conexión con el Centro.
Tras más de 22 años en el dique seco, cuando se inauguró la estación actual de las Delicias, la zona del Portillo dijo adiós a su pasado ferroviario y se encaminó hacia el olvido institucional. Una cicatriz urbana que, por fin, será historia con un gran proyecto urbanístico.
La urbanización del Portillo, la construcción de la nueva comisaría de Mayandía y el desarrollo de las viviendas de lujo en la antigua fundición de Averly cambiarán por completo el paisaje urbano de Zaragoza entre los distritos de Delicias y Centro.
Antes de que acabe 2025 comenzarán las obras de urbanización de los suelos del Portillo, con un plazo de ejecución de 14 meses y un presupuesto superior a 33,8 millones de euros. El objetivo: que Zaragoza estrene su nuevo gran parque urbano a comienzos de 2027.
UN PARQUE DE 9 HECTÁREAS: EL TERCERO MAYOR DE ZARAGOZA
El proyecto, diseñado por los ingenieros de caminos Joaquín Bernad y José Manuel Almarza y los arquitectos Joaquín Sicilia y Pablo de la Cal, contempla la creación de un parque de 9 hectáreas, que se convertirá en el tercer mayor pulmón verde de la ciudad, solo por detrás del Parque del Agua y del Parque Grande.
Para dimensionar su magnitud, equivaldrá a tres veces la Plaza del Pilar y casi cinco veces la de Los Sitios. Contará con 48.800 m² de zonas ajardinadas, 703 árboles (548 de nueva plantación), 50.000 arbustos, cuatro áreas de juegos infantiles, cuatro espacios deportivos, seis zonas de descanso, un carril bici de 1,4 km y un espacio de esparcimiento canino.
CAMBIOS EN LA MOVILIDAD
El proyecto incluye cambios en la distribución de usos del suelo, con un intercambio entre zonas verdes y viales. En total, 3.472 metros cuadrados de viario pasan a ser parque y 3.180 metros cuadrados de áreas verdes se recalifican como viario, lo que deja un saldo positivo de 292 metros cuadrados de espacio verde.
Uno de los cambios más relevantes afecta al enlace entre las calles Anselmo Clavé y Escoriaza y Fabro, que se desplazará hacia el sur. Esta modificación permitirá generar un nuevo espacio abierto frente al histórico hotel Orús, que pasará a convertirse en telón de fondo de la plaza en lugar de quedar enfrentado a un vial perpendicular.
Además, se introducen ajustes para garantizar la salida de emergencia de vehículos del túnel ferroviario y para mantener la continuidad de la alineación de Anselmo Clavé, lo que supone recalificar una pequeña superficie de 138 metros cuadrados.
VIVIENDAS DE LUJO EN LA PARCELA DEL PORTILLO Y AVERLY
Junto al parque, el plan urbanístico contempla la venta de una parcela del Portillo donde se construirán 200 viviendas de precio libre, cuya salida al mercado está prevista antes de fin de año. La tasación inicial, en torno a 20 millones de euros, ha quedado desfasada y está pendiente de actualización.
Al otro lado de la avenida Escrivá de Balaguer, en los terrenos de la antigua fundición de Averly, ya avanza la construcción de un bloque residencial que estará terminado en octubre. Además, se recuperará el jardín histórico y los inmuebles protegidos tendrán uso municipal.
NUEVA COMISARÍA
Otro de los hitos será la construcción de la nueva Jefatura Superior de Policía Nacional en Aragón, que sustituirá al antiguo cuartel de Mayandía, en Anselmo Clavé, frente al CaixaForum. Las obras de demolición, iniciadas este verano, se prolongarán hasta septiembre.
El futuro complejo policial, con un coste estimado de 13 millones de euros, mantendrá la fachada histórica y el bloque principal del edificio actual, pero modernizará completamente las instalaciones para adaptarlas a las necesidades actuales.
La operación no está exenta de retos. Queda pendiente definir el uso de dos parcelas reservadas a equipamientos públicos y decidir el futuro de una pastilla de la antigua estación, competencia de Renfe y Adif.
Tampoco hay calendario cerrado para el traslado de los 137 trabajadores de Correos, que supondrá la demolición de otro edificio emblemático de la zona, construido en 1973 y considerado un exponente del brutalismo arquitectónico en España.
UNA NUEVA CARA PARA DELICIAS Y EL CENTRO
Cuando concluyan las actuaciones, el barrio de Delicias contará con uno de los mayores pulmones verdes de Zaragoza, un parque llamado a suturar la vieja “cicatriz ferroviaria” que dividió durante décadas a la ciudad.
A su alrededor, la zona sumará nuevas viviendas de alta gama, equipamientos públicos y una moderna comisaría, completando así uno de los giros urbanísticos más relevantes de Zaragoza en las últimas décadas.


