El edificio de Correos de El Portillo será desalojado en noviembre para iniciar su demolición

Correos desalojará el inmueble en noviembre y dejará vía libre a las obras de un espacio verde de nueve hectáreas que transformará el corazón de Zaragoza.
Edificio de Correos en El Portillo ./ Google Maps
Edificio de Correos en El Portillo ./ Google Maps

Zaragoza se prepara para despedir uno de sus edificios más singulares. El inmueble de Correos en El Portillo, de estilo brutalista y levantado en los años setenta, será desalojado en noviembre para proceder a su derribo. El Ayuntamiento ha confirmado que no cuenta con protección patrimonial, por lo que desaparecerá en el marco del gran proyecto de regeneración urbana que contempla la creación de un parque de aproximadamente nueve hectáreas.

La urbanización arrancará a finales de este mismo año con un plazo estimado de 14 meses de ejecución. Cuando finalicen los trabajos, el barrio de Delicias contará con uno de los mayores pulmones verdes de la ciudad, un espacio llamado a suturar la vieja “cicatriz ferroviaria” que durante décadas dividió Zaragoza.

Qué supondrá el nuevo Portillo

El futuro parque incluirá zonas de sombra, fuentes, áreas deportivas, juegos infantiles y espacios de descanso, además de una amplia superficie arbolada. También se contempla la transformación de la calle Escoriaza y Fabro en una avenida de tres carriles, la reforma de Anselmo Clavé y la incorporación de un carril bici que conectará la zona con el resto de la ciudad.

La previsión municipal es que el nuevo espacio esté plenamente operativo en 2027, convirtiéndose en un referente de movilidad sostenible y convivencia.

Correos se marcha: indemnización y traslado del personal

El traslado de Correos afectará a 137 trabajadores, cuya reubicación ya negocian los sindicatos. La empresa recibirá una indemnización superior a los dos millones de euros, resultado de la tasación realizada por Zaragoza Alta Velocidad. La marcha de la entidad supone el final de una etapa para un inmueble que durante décadas fue punto de referencia para los vecinos del barrio.

Entre el entusiasmo y la crítica

El proyecto cuenta con un amplio respaldo institucional y ciudadano, pero también con voces críticas. Asociaciones vecinales y colectivos de patrimonio han lamentado la desaparición del edificio, considerado uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura brutalista en Zaragoza. Otros advierten de que el parque podría quedarse lejos de lo prometido si no se garantiza la plantación de árboles de gran porte, especialmente en los terrenos situados sobre el cajón ferroviario.

Pese a ello, el Ayuntamiento defiende que la intervención transformará por completo el entorno, aportando zonas verdes, nuevas viviendas y equipamientos municipales, y subraya que se trata de una oportunidad histórica para conectar Delicias con el centro.

Una transformación esperada durante décadas

La aprobación del plan de reparcelación en 2024 permitió desbloquear un proyecto largamente esperado. El derribo del edificio de Correos marca ahora el inicio de la fase definitiva: la conversión de una de las zonas más degradadas de la ciudad en un espacio de encuentro y de vida.

El Portillo, antaño símbolo de abandono y desconexión, se encamina hacia una nueva etapa. Para muchos vecinos será la pérdida de un edificio emblemático; para la ciudad, la promesa de un gran parque que, si cumple plazos y expectativas, cambiará la fisonomía de Zaragoza en apenas dos años.

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