Así es la heladería zaragozana donde probar el helado de cerveza: a partir del jueves
Lo que comenzó como un reto compartido en redes sociales ha terminado materializándose en una tarrina que mezcla lo refrescante del helado con el sabor característico de una de las cervezas más queridas en Aragón. El resultado ya ha causado furor entre quienes tuvieron la oportunidad de probar un bocado durante la reciente promoción callejera por Zaragoza, donde un carrito con muestras gratuitas atrajo las miradas (y los paladares) de muchos curiosos.
HELADOS TORTOSA, ESCENARIO DE LA INNOVACIÓN GASTRONÓMICA LOCAL
La heladería Helados Tortosa, con más de medio siglo de historia en Zaragoza, será el único punto de venta donde podrá disfrutarse esta edición especial.
A partir del jueves 31 de julio, los zaragozanos podrán acercarse tanto a su local de calle Don Jaime como a la nueva sede en Miralbueno (Camino del Pilón, 61) para probar este helado único, que estará disponible en dos variantes: Ambar Original, para los amantes del sabor clásico, y Ambar Radler, con un toque cítrico ideal para las tardes más calurosas.
Este lanzamiento consolida a Helados Tortosa no solo como referente en helados artesanales, sino también como un espacio de experimentación que no teme a lo poco convencional. A lo largo de los años, han sorprendido con sabores como chocolate Dubái, chorizo o incluso langosta, pero con este nuevo sabor logran unirse todavía más con la esencia de Aragón.
UNA COLABORACIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE LA TEMPORADA ESTIVAL
Detrás de esta creación hay una receta pulida, un trabajo conjunto que pretende dejar huella entre los sabores que definen el verano en Zaragoza.
La apertura del segundo local en Miralbueno ha sido el escenario perfecto para esta novedad. No es solo una heladería, sino también un bar que ofrece tapas y helados en un mismo espacio, adaptándose al estilo de vida de un barrio joven y en plena expansión.
Con esta alianza, Helados Tortosa reafirma su apuesta por la innovación sin perder su esencia artesanal. Y Ambar demuestra que su legado no solo se honra con botellas, sino también con propuestas creativas que conectan con nuevas generaciones.


