Las líneas de bus de Zaragoza que cambian o desaparecen drásticamente en 2026

El rediseño afecta a prácticamente toda la red. En total, 23 líneas mejorarán sus frecuencias en distintos tipos de día.
Varios autobuses de Zaragoza / HOY ARAGÓN
Autobuses de Zaragoza

Zaragoza afrontará en 2026 una de las mayores transformaciones de su red de autobuses urbanos en más de una década. El Ayuntamiento aprobó en octubre los pliegos que regirán la futura concesión del servicio de autobús urbano. Se trata del contrato más importante de la historia del transporte público en la ciudad, con un presupuesto base de licitación de 1.186.886.054 euros para los próximos diez años, y un margen de crecimiento de hasta 15 millones de kilómetros durante ese periodo.

La prioridad municipal es clara: reducir esperas en las zonas en expansión, como Arcosur, Rosales del Canal, Valdefierro o la Avenida de Cataluña, donde la población ha aumentado con fuerza y la demanda de transporte público se ha disparado. También se actuará de forma decidida en los fines de semana, un periodo en el que se acumulan quejas vecinales por retrasos y bajas frecuencias.

MÁS BUSES PARA ARCOSUR

Uno de los cambios más significativos será la mejora del enlace entre Arcosur y el tranvía. Las líneas lanzadera pasarán a tener frecuencias de 15 minutos, el doble de servicio respecto a los 30 actuales. Esta medida busca agilizar la movilidad diaria de los residentes que dependen del tranvía para desplazarse hacia el centro o la Margen Izquierda.

MEJORAS GENERALIZADAS EN 23 LÍNEAS

El rediseño afecta a prácticamente toda la red. En total, 23 líneas mejorarán sus frecuencias en distintos tipos de día. Entre ellas destacan las líneas: 21, 22, 23, 25, 29, 31, 32, 33, 34, 35, 39, 41, 42, 44, Ci1, Ci2, 50, 53, 59 y 60, además de ajustes específicos en otras conexiones de la ciudad.

Este abanico de mejoras es fruto del diálogo entre el Consistorio y las asociaciones vecinales, que durante meses han planteado sus prioridades y reivindicaciones.

DESAPARECEN TRES LANZADERAS

El nuevo contrato supondrá también la desaparición de las líneas 52, 56 y 58, tres lanzaderas que conectaban el tranvía con los barrios del sur. No obstante, no se eliminan los servicios, sino que se integran en líneas más robustas: la 51, la 55 y la 57, respectivamente. El objetivo es simplificar la red y ofrecer recorridos más estables y útiles para los usuarios.

Por otro lado, la línea 54 modificará su trazado tal y como se acordó con los vecinos, una de las peticiones más reiteradas en los últimos años.

Algunas transformaciones ya se han puesto a prueba sobre el terreno. Las nuevas circulares Ci3 y Ci4, operativas desde marzo, han registrado un notable éxito de uso: 4 millones de viajeros en apenas unos meses.

También se han modificado los recorridos de las líneas 36 y 38, que refuerzan el servicio en Valdefierro tras la eliminación de la línea 24, compensando así su desaparición con una cobertura más ajustada a la demanda.

Con este rediseño, Zaragoza da un paso decidido hacia una movilidad más eficiente, con un sistema de autobuses que aspira a adaptarse al crecimiento de la ciudad y a las necesidades reales de los barrios.

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