Los posibles y futuros nombres para la 'nueva Romareda': se busca sponsor internacional

La consulta no es vinculante, pero sí determinante. Servirá como termómetro para calibrar el interés del mercado en los naming rights.

El futuro estadio del Real Zaragoza sigue dando pasos claves en su desarrollo con la apertura de una consulta pública dirigida a marcas y empresas interesadas en asociar su nombre a las instalaciones. La sociedad responsable del proyecto de La Nueva Romareda, que incluye también un campo modular provisional donde jugará el equipo durante las obras, ha lanzado esta iniciativa para detectar oportunidades comerciales y estructurar la futura cesión de los derechos publicitarios.

La consulta no es vinculante, pero sí determinante. Servirá como termómetro para calibrar el interés del mercado en los conocidos naming rights —los derechos de denominación de un estadio o recinto deportivo— y en otros formatos de explotación publicitaria asociados al complejo.

Un primer paso hacia el acuerdo comercial

Según explican fuentes del proyecto, esta primera fase permitirá identificar a los actores con capacidad económica y estratégica para asumir el patrocinio principal de La Nueva Romareda y su infraestructura temporal. También aportará datos valiosos para afinar los criterios técnicos y financieros que se incluirán en la futura licitación del contrato de explotación publicitaria.

El documento de referencia fija un precio mínimo estimado de 600.000 euros por temporada si el Real Zaragoza compite en Segunda División, y de un millón de euros anuales en caso de que lo haga en Primera División. Un rango económico ambicioso, pero alineado con la importancia simbólica, social y mediática del estadio que aspira a ser uno de los más modernos de España.

La consulta se desarrollará en dos fases. La primera, abierta durante siete días naturales desde la publicación del anuncio, recogerá las manifestaciones de interés de las entidades que deseen participar. La sociedad analizará las propuestas y descartará, con justificación, aquellas que no cumplan los objetivos del proyecto o no tengan la relevancia necesaria.

En la segunda fase, las entidades preseleccionadas serán convocadas a un proceso de diálogo y análisis técnico. En estas reuniones, se concretarán los requisitos económicos, logísticos y de imagen que incluirá el contrato definitivo, adaptando las condiciones a la realidad del mercado y al perfil de los interesados.

Todo el proceso se desarrollará bajo un estricto compromiso de confidencialidad, garantizando a las empresas participantes que la información aportada no será divulgada ni utilizada con fines distintos a los del proyecto. Fuentes municipales consultadas aseguran que no sólo es encontrar un sponsor que aporte el capital solicitado, sino que la marca o naming tenga un gran recorrido internacional para potenciar la ciudad de Zaragoza como reclamo turístico. Es decir, de poder elegir entre todos los participantes, la sociedad Nueva Romareda apostaría por aquella que tenga un mayor impacto en el mercado internacional.

La Nueva Romareda es uno de los grandes proyectos urbanísticos y deportivos que se están impulsando actualmente en España. Su construcción, prevista para comenzar en 2025, supondrá la transformación integral del estadio actual en un recinto multifuncional de última generación, con capacidad para más de 40.000 espectadores, zonas comerciales, espacios de ocio y servicios premium.

Durante el tiempo que duren las obras, el Real Zaragoza disputará sus partidos en un campo modular provisional, diseñado para cumplir con las exigencias de la Liga y con todas las garantías para el aficionado. Esta instalación también será objeto de la consulta pública, ya que su explotación comercial representa una oportunidad adicional para las marcas.

Naming rights, una vía de ingresos clave para el fútbol moderno

La explotación de los derechos de denominación se ha convertido en una fuente de ingresos estratégica para los clubes y las administraciones públicas implicadas en la gestión de grandes estadios. Ejemplos como el Spotify Camp Nou (FC Barcelona), el Cívitas Metropolitano (Atlético de Madrid) o el Santiago Bernabéu en su proceso de transformación, demuestran que el patrocinio del nombre de un estadio puede generar retornos millonarios, tanto en visibilidad como en impacto económico.

En este sentido, la sociedad que gestiona La Nueva Romareda aspira a cerrar un acuerdo que beneficie a todas las partes: al club, por el ingreso y la imagen; al patrocinador, por la notoriedad; y a la ciudad, por el posicionamiento de Zaragoza como sede de eventos deportivos de primer nivel internacional.

Una vez finalizada la consulta y el proceso de diálogo, se elaborará un informe detallado que recogerá todas las actuaciones realizadas, las propuestas analizadas y las conclusiones extraídas. Este documento será la clave para redactar los pliegos de condiciones que regirán el contrato definitivo de cesión de los derechos publicitarios. Está por ver qué marca o empresa acompañará al nombre histórico de La Romareda.

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