La noria gigante de Zaragoza se desmonta sin haber funcionado ni un solo día
La noria gigante instalada en Zaragoza ha comenzado este lunes su desmontaje en la zona de La Chimenea, junto al Club Deportivo Helios. La atracción se retira dos meses después de su instalación y sin haber llegado a ponerse en funcionamiento en ningún momento.
A primera hora de la mañana, varios operarios han iniciado los trabajos para desmontar la estructura. Una grúa ha empezado a retirar uno a uno los vagoncitos de la noria, en una operación que continuará posteriormente con el desmontaje de la estructura principal. Una vez finalicen estos trabajos, también se evaluará el estado del terreno para comprobar si el montaje ha provocado algún tipo de daño en la zona.
El Ayuntamiento de Zaragoza ordenó el pasado 2 de febrero la retirada de la atracción por motivos de seguridad. Tras varias inspecciones técnicas, los informes emitidos resultaron desfavorables y apuntaban a distintas deficiencias que no habían sido subsanadas por la empresa responsable de la instalación.
Entre los problemas detectados figuraban sistemas de seguridad aún sin instalar, vagoncitos sin barra de sujeción y fallos en el mecanismo automático de cierre de los coches colgantes. Estos aspectos llevaron a que los técnicos municipales emitieran hasta tres informes desfavorables para su explotación.
El Consistorio concedió inicialmente un plazo de 30 días para proceder al desmontaje. Sin embargo, la empresa encargada de los trabajos solicitó posteriormente una ampliación del tiempo establecido alegando falta de personal para ejecutar la retirada.
Finalmente, el Ayuntamiento autorizó una prórroga de 15 días, periodo que comenzó a contar esta semana con el inicio efectivo de los trabajos. El plazo máximo fijado por el Consistorio establece que la noria deberá haber sido retirada por completo antes del próximo 18 de marzo.
La instalación había sido anunciada como una de las grandes atracciones de la programación navideña en Zaragoza. No obstante, desde el primer momento su puesta en marcha estuvo rodeada de dificultades administrativas y técnicas, relacionadas con permisos municipales y condiciones de seguridad, que finalmente impidieron que llegara a abrir al público.

