La noria de 35 metros en Zaragoza que iba a ser navideña… se estrena en 2026 y se alarga
Zaragoza iba a estrenar “su” gran icono navideño desde las alturas, pero el el retraso de los promotores ha decidido otra cosa. La noria gigante anunciada como una de las atracciones estrella de estas fiestas, una apuesta personal de la alcaldesa Natalia Chueca para reforzar el gancho del centro y el entorno del Ebro, no ha girado ni una sola vez durante la Navidad. Ni para el puente, ni para Nochebuena, ni para Fin de Año. La gran noria de la Navidad, la que prometía colas, selfies y una postal distinta de la Basílica del Pilar, se quedó sin su gran momento.
La escena, ahora, es otra: el montaje ha empezado ya en el recién estrenado 2026, en la zona de Helios, cuando la ciudad se ha quitado el brillo de las luces y vuelve a la rutina. Si todo va según lo previsto, la estructura estará lista con el mes de enero ya avanzado y el ambiente navideño guardado en cajas. Una atracción pensada para el “aquí y ahora” de diciembre llega, paradójicamente, cuando la ciudad ya ha pasado página.
Retraso por la falta de apremio de los promotores
Desde el Ayuntamiento el argumento es claro: el retraso se debe a la tramitación de los permisos necesarios para garantizar que todo cumple con las normas de seguridad, ya que los promotores tardaron más de lo debido en entregar todos los documentos pertinentes. En otras palabras: no se podía inaugurar a tiempo sin el visto bueno definitivo y la documentación necesaria. Y ante el dilema, se ha optado por lo único razonable en una instalación de estas características: esperar.
Enero con sabor a diciembre
Con el montaje ya en marcha en Helios, el Ayuntamiento mantiene el nuevo calendario: durante el mes de enero se podrá disfrutar de esta noria de 35 metros de altura. Una cifra que no está pensada solo para impresionar, sino para competir en el terreno simbólico: la atracción quiere funcionar como un “mirador temporal” capaz de ofrecer una vista diferente del Pilar, del Ebro y del corazón monumental de Zaragoza.
Es inevitable la comparación que el propio entorno de la iniciativa ha deslizado: un aire —salvando distancias— al London Eye, la gran noria junto al Támesis en Londres. Aquí no hay skyline financiero ni rascacielos, pero sí una postal potente y reconocible: el río, el puente, la basílica del Pilar y el perfil histórico de la ciudad. Zaragoza, por unos minutos, vista desde arriba.
“Será hasta febrero”: la ampliación como compensación
La pregunta que ya se hacen muchos zaragozanos no es solo cuándo se inaugura, sino hasta cuándo se quedará. Y ahí aparece la otra parte del relato: la empresa encargada del montaje comunicó al Ayuntamiento que no podría estar lista hasta Reyes, por lo que se acordó compensar el retraso ampliando su estancia.
Así, desde el consistorio aseguran que la noria se mantendrá en Zaragoza hasta el mes de febrero. Un “alargamiento” que, en la práctica, convierte lo que iba a ser un gran reclamo navideño en una atracción también de invierno tardío, cuando el frío aprieta y las terrazas se vacían, pero las ganas de planes distintos siguen ahí.