Nuevo radar en Zaragoza: este es el tramo exacto donde ya te pueden multar
La DGT instala un radar en Zaragoza que empezará a multar en los próximos días
Zaragoza sigue reforzando sus medidas para frenar las conductas temerarias al volante. La capital aragonesa, cada vez más concienciada con la misión de proteger a peatones y conductores por igual, está ampliando el despliegue de radares en puntos más 'ajetreados'.
ZARAGOZA REDOBLA SUS ESFUERZOS PARA CONTROLAR LA VELOCIDAD EN ZONAS CRÍTICAS
Las autoridades locales, en coordinación con la Dirección General de Tráfico (DGT), están implementando nuevas estrategias para reducir los accidentes de tráfico relacionados con la velocidad. Aunque los radares tradicionales han servido durante años como medida disuasoria, muchos conductores han aprendido a sortearlos con facilidad, al conocer con antelación su ubicación. Esto ha obligado a las administraciones a actuar con mayor contundencia y adaptar sus medidas a los hábitos de los conductores.
Una de las soluciones más efectivas está siendo la colocación de nuevos radares en puntos estratégicos, como zonas con alta densidad de tráfico o donde se han registrado numerosas infracciones. El último dispositivo ha sido instalado en la carretera de Logroño, un eje vital en la movilidad zaragozana, y comenzará a funcionar en cuestión de días.
EL NUEVO RADAR SE COLOCA EN UNA ZONA DONDE SE ACELERA CON FRECUENCIA
El nuevo radar de velocidad se encuentra junto al concesionario de Cupra, en un tramo donde, hasta ahora, muchos conductores circulaban por encima del límite permitido sin temor a ser sancionados. Este punto concreto ha sido elegido tras detectar un patrón recurrente de excesos de velocidad, especialmente en horas punta y fines de semana, cuando se registra un mayor tránsito de vehículos.
La instalación de este radar no solo busca reducir el número de infracciones, sino también enviar un mensaje claro: la impunidad al volante tiene los días contados. Con este tipo de medidas, Zaragoza refuerza su compromiso con la seguridad y se alinea con las principales ciudades europeas que también están endureciendo sus controles para proteger a todos los usuarios de la vía.
Miles de coches circulan a diario por la carretera de Logroño, y ahora sus conductores deberán extremar las precauciones si no quieren recibir una multa inesperada en su buzón. Este radar se suma a una red cada vez más amplia que no solo vigila, sino que busca modificar comportamientos que pueden tener consecuencias fatales. La velocidad, cuando no se respeta, no es solo una infracción: es un riesgo para toda la ciudad.

