El canal perimetral del Barranco de la Muerte está listo para proteger Parque Venecia de inundaciones
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha anunciado que tras completar las obras del canal perimetral se licitará los tanques de tormenta junto al cementerio de Torrero.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha concluido las obras del canal perimetral de alivio del Barranco de la Muerte, situado tras el CEIP María Zambrano y el cuartel de la Policía Local de Parque Venecia. Se trata de una infraestructura diseñada para reforzar la seguridad del barrio frente a episodios excepcionales de tormentas. La alcaldesa, Natalia Chueca, ha visitado este martes el resultado final del proyecto, que se encuentra preparado para su recepción municipal y cuya zona de tránsito se abrirá al público en los próximos días.
El proyecto, ejecutado por la empresa Áridos y Excavaciones Carmelo Lobera S.L., ha contado con un presupuesto de 1.095.368,23 euros y ha permitido construir un canal de 2 metros de profundidad, 24 metros de ancho y más de 300 metros de longitud. Los trabajos comenzaron en febrero y se prolongaron hasta septiembre. Tras la primera prueba de carga —coincidiendo con las precipitaciones del 28 de septiembre— se detectaron mejoras necesarias, lo que llevó a ampliar la intervención otras seis semanas con una inversión adicional de 40.656 euros.
“Según los análisis, el canal soportó a finales de septiembre caudales punta que no superaron los 11 m³/s, lo que supuso utilizar menos del 15% de su capacidad de diseño”, ha recordado Chueca. La alcaldesa ha subrayado que el agua acumulada no llegó a desbordarse hacia la Z-30, confirmando el buen comportamiento de la obra como defensa hidráulica.
Pese a su funcionamiento eficaz, la revisión de la infraestructura reveló la necesidad de realizar varios refuerzos. Entre ellos, la reparación de cunetas de guarda, el ensanche de bajantes, la mejora de la protección del talud mediante escollera con gravillín, la reparación de 50 metros de escollera con hormigón, la reposición de suelos erosionados y la instalación de un bordillo en la zona de la cámara de carga. Con todo ello, los ingenieros municipales certifican que el canal queda en condiciones óptimas de seguridad, estabilidad y funcionalidad.
PREPARADO PARA EL USO CIUDADANO
Una vez finalizadas las actuaciones, el canal perimetral se abrirá como espacio transitable en episodios secos, ofreciendo una nueva vía de comunicación entre Parque Venecia, el entorno natural y el parque de los pinares. “El canal ya queda listo, señalizado y adecuado al tránsito ciudadano”, ha destacado la alcaldesa.
El canal comienza en la desembocadura del Barranco de la Muerte, en la parte trasera del CEIP María Zambrano. Allí se ha sustituido la boca del colector por otra mayor —de 1,8 metros de diámetro— que permite captar más caudal y enviarlo a la red municipal. Además, la embocadura previa se ha ampliado hasta los 36 metros y se ha recrecido el talud en el punto de conexión entre el barranco y el canal.
En episodios de tormentas excepcionales, toda el agua que no pueda ser asumida por el colector circulará por el canal y será derivada hacia la Z-30, línea natural de evacuación. El tramo final incorpora además un vertedero escalonado que conecta con un colector de 1.800 mm de diámetro.
PRÓXIMAS ACTUACIONES
Durante su visita, Chueca ha anunciado que este proyecto se complementará con nuevas obras incluidas en el convenio entre el Ayuntamiento y el Gobierno de Aragón, financiadas por la multinacional AWS, orientadas a minimizar el riesgo de inundación en el entorno del barranco.
La siguiente actuación, ya redactada y próxima a licitarse, será la construcción de tanques de tormenta junto al cementerio de Torrero. Este proyecto, con un presupuesto estimado de 636.884,10 euros, prevé excavar y acondicionar 5.000 m² para crear un cuenco capaz de almacenar hasta 20.000 m³ de agua. Su función será regular los caudales procedentes de los desagües del cementerio, que actualmente vierten directamente hacia el canal.
A esta intervención se sumarán cinco nuevos diques de laminación —cuatro en el Barranco de la Muerte y uno en el Camino de Arráez—, además de la mejora de los situados aguas arriba de la Z-40. También se prevé soterrar el barranco en la Z-30 mediante un colector de alta capacidad que duplicará el actual y trasladará el agua 1,2 kilómetros fuera de la zona crítica.
Finalmente, el Ayuntamiento implantará un sistema de sensorización y alerta que abarcará 28 cuencas y un total de 634,64 km². El objetivo es monitorizar en tiempo real fenómenos como avenidas de agua, incendios, deslizamientos o temperaturas extremas.

