Los trucos y trampas de la Policía en Zaragoza para multarte con radares: así los esconden

Aunque la Policía Local no revela los lugares exactos donde instala sus radares camuflados, se sabe que prefieren ubicaciones estratégicas.

Los radares y dispositivos de control de velocidad han sido una herramienta clave en la lucha por reducir los accidentes de tráfico en España. Sin embargo, su ubicación y uso han generado un debate constante entre la seguridad vial y la percepción de que su objetivo principal es recaudatorio.

En 2024, la Policía Local tramitó 202.835 multas en Zaragoza, de las cuales 83.471 correspondieron a excesos de velocidad. Estas cifras no han pasado desapercibidas, avivando las críticas hacia la colocación estratégica de estos dispositivos, a menudo en lugares poco visibles, como detrás de marquesinas de autobús o en tramos considerados "trampa".

La Dirección General de Tráfico (DGT) y las autoridades locales justifican la instalación de radares como una medida esencial para prevenir accidentes y proteger la vida de los usuarios de la vía. Según los datos, la velocidad excesiva es uno de los principales factores de siniestralidad en las carreteras españolas. De ahí que los sistemas se hayan perfeccionado a lo largo del tiempo, incluyendo cámaras de seguridad, helicópteros y radares móviles, muchos de ellos camuflados, para disuadir a los conductores de exceder los límites establecidos.

Sin embargo, no todos comparten esta visión. Para muchos ciudadanos, la colocación de radares en lugares estratégicos o su ocultamiento responde más a fines recaudatorios que preventivos. La falta de transparencia en algunos casos alimenta esta percepción y genera desconfianza entre los conductores.

Los coches radar y su polémico estacionamiento

Una de las prácticas más controvertidas en el uso de radares es la colocación de coches camuflados en aceras o lugares que parecen vulnerar las normas de circulación. Automovilistas Europeos Asociados (AEA) aclaró que, según el artículo 68 del Reglamento General de Circulación, los agentes pueden situar sus vehículos en cualquier parte de la vía si lo requieren las necesidades del servicio o de la circulación.

No obstante, AEA también destaca que cualquier actuación de la policía que parezca arbitraria o incorrecta puede ser denunciada ante el ayuntamiento correspondiente, siempre que se aporten pruebas gráficas que respalden la reclamación.

¿Dónde se posicionan los radares móviles?

Aunque la Guardia Civil no revela los lugares exactos donde instala sus radares camuflados, se sabe que prefieren ubicaciones estratégicas. Los arcenes, cunetas y áreas con escondites cercanos son puntos comunes. También se colocan frecuentemente tras puentes, guardarraíles o en zonas con descensos de velocidad que puedan sorprender a los conductores.

Además, con la introducción de los dispositivos veloláser, cuya característica principal es su reducido tamaño, detectar su presencia se ha vuelto aún más complicado para los usuarios de las vías.

La colocación de radares en puntos críticos busca prevenir imprudencias que podrían derivar en accidentes graves o incluso en la pérdida de vidas humanas. El debate sobre si los radares son un mecanismo de control de seguridad o un instrumento para aumentar los ingresos municipales sigue abierto. 

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