El programa Talento Joven mejora la empleabilidad de 4.234 jóvenes en Zaragoza
El programa PICE de Cámara Zaragoza, conocido como Talento Joven, ha atendido a 4.234 jóvenes de diferentes niveles formativos y procedencias, ofreciendo una respuesta adaptada a las necesidades del mercado laboral actual.
El perfil de los beneficiarios revela la diversidad de participantes. Los alumnos procedentes de la Formación Profesional es el grupo mayoritario, aunque también hay un 19 por ciento que tiene estudios universitarios, un 16 por ciento ha cursado Bachillerato, y hay jóvenes que, tras realizar la ESO, están buscando formaciones más cortas que les permita acceder al empleo y poder definir a qué se quieren dedicar profesionalmente. Los que no tienen formación apenas alcanzan el 1 por ciento.
En cuanto a la nacionalidad, la mayoría son españoles, pero también hay jóvenes de otras procedencias, por ejemplo, un 9 por ciento procede de América y un 6 por ciento de África.
Uno de los hitos más destacados del programa es la tasa de ocupación alcanzada: en los cuatro últimos años se ha mantenido estable en torno al 40-45 por ciento, pero a día de hoy el 62 por ciento de los jóvenes participantes en el programa se encuentran trabajando, un dato especialmente relevante teniendo en cuenta los desafíos del mercado laboral juvenil.
643 ACCIONES FORMATIVAS
Durante estos diez años se han desarrollado 643 acciones formativas, lo que supone más de 43.000 horas de formación, centradas sobre todo en programas técnicos de alta demanda de los sectores de logística y almacén, comercio y marketing, actividades socioculturales, industria, tecnología, hostelería e idiomas.
Estas formaciones han sido clave para dotar a los jóvenes de competencias técnicas y transversales que aumentan su empleabilidad y los preparan para un mercado laboral cambiante.
UNA RED DE EMPRESAS COMPROMETIDAS
Decenas de empresas han colaborado de forma activa acogiendo a jóvenes en prácticas, formando parte del diseño de contenidos formativos y apostando por su contratación posterior. Esta colaboración público-privada ha sido un motor esencial para generar oportunidades reales y sostenibles.
A lo largo de esta década, también se han celebrado diez ferias de empleo y emprendimiento que han permitido a los jóvenes participantes entrar en contacto directo con las empresas colaboradoras, generando un espacio clave para el networking, la orientación profesional y la captación de talento.
Los resultados del programa no se miden solo en inserciones laborales o cursos realizados, sino que a lo largo de estos diez años, miles de jóvenes han mejorado su confianza, orientación profesional y motivación, rompiendo barreras que les alejaban del empleo.
La orientación individualizada, el acompañamiento y la apuesta por itinerarios personalizados han sido elementos clave en esta transformación.


