El pueblo de Zaragoza que guarda frescos de Goya (y no es Fuendetodos)

Arte, una leyenda milagrosa y planes para disfrutar al completo de este lugar a tan solo 20 min de Zaragoza
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Ermita de Nuestra Señora de la Fuente (Muel)

A tan solo 27 kilómetros de Zaragoza, se encuentra Muel, un pequeño pueblo aragonés que muchos visitan por sus cascadas y su tradición cerámica. Pero lo que pocos saben es que, escondidos entre los restos de un antiguo dique romano, se encuentran frescos originales del pintor aragonés Francisco de Goya.

Situado junto al río Huerva, el parque de Muel es uno de los rincones más sorprendentes de la provincia de Zaragoza. En él se combinan restos arqueológicos romanos y musulmanes, y en lo más alto, una pequeña ermita barroca que parece sacada de un cuento.

La Ermita de la Virgen de la Fuente, construida en el siglo XVIII sobre un antiguo dique romano, es el corazón del parque y en su interior se guarda un pequeño secreto que asombra a muchos.

Los frescos de Goya en Muel: un tesoro oculto

Pintados hacia el año 1770, cuando Goya apenas tenía 24 años, estos frescos representan a los cuatro Padres de la Iglesia: San Agustín, San Ambrosio, San Gregorio y San Jerónimo. Se encuentran en las pechinas de la cúpula de la ermita, pintadas al óleo directamente sobre el yeso, una técnica poco habitual.

Se cree que estos frescos fueron un encargo local, y están relacionados con otros realizados por el pintor en otras iglesias como la iglesia de la Cartuja de Aula Dei. Y es que, se trata de uno de los pocos frescos de Goya conservados en el mismo lugar en el que fueron pintados.

La leyenda de la Virgen de la Fuente de Muel

Pero la ermita no sólo tiene valor artístico: también es un lugar de culto acompañado por una antigua leyenda.

Se cuenta que, hace siglos, la Virgen se le apareció en una cueva a un pastor. Emocionado, este corrió a anunciar el milagro al pueblo. En aquel momento, las huertas de Muel sufrían una gran sequía, y los vecinos acudieron al lugar para rezarle a la Virgen pidiendo lluvia.

A la mañana siguiente, una fuerte explosión sacudió el parque, y todos corrieron a ver qué había sucedido. Para su asombro, del lugar donde había aparecido la Virgen comenzó a brotar un manantial, cuya agua permitió regar las huertas del pueblo.

¿Qué más puedes hacer en Muel?

Además de visitar la ermita y contemplar los frescos de Goya, Muel ofrece muchas otras actividades:

  • Pasear por el parque del Huerva, con sus cascadas, puentes y miradores.
  • Descubrir el dique romano, una obra de ingeniería hidráulica del siglo I a.C.
  • Visitar el Centro de Interpretación de la Cerámica.
  • Practicar senderismo o ciclismo por los alrededores.
  • Hacer un picnic en las zonas habilitadas del parque junto a la cascada.

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