Roban por valor de 400 euros en un restaurante de Zaragoza: chuletones, solomillos y vino
La Plaza del Pilar de Zaragoza vivió el pasado sábado una noche de celebración flamenca con la actuación gratuita de Farruquito, un evento cultural multitudinario que reunió a cientos de asistentes. Pero mientras se celebraba el concierto, tres menores aprovecharon la ocasión para robar productos de alta gama de un restaurante cercano, llevando a cabo un robo valorado en más de 400 euros. Según adelanta 'COPE Aragón'.
ROBAN CHULETONES, SOLOMILLOS Y VINOS APROVECHANDO LA MULTITUD
Mientras Farruquito deleitaba al público con su actuación, junto a su madre ‘La Farruca’ y su hijo Juan ‘El Moreno’, tres jóvenes se infiltraron en el almacén de un restaurante próximo a la plaza. Aprovechando el trasiego de gente en la zona y el bullicio del evento, los ladrones forzaron la cerradura de la cámara frigorífica del local y accedieron a su interior hasta en tres ocasiones consecutivas, sin que nadie se percatara de lo ocurrido en el momento.
El botín, que incluía entrecots, solomillos, chuletones y varias botellas de vino, fue sustraído en plena madrugada. Se trataba de productos de alta gama almacenados por los propietarios del establecimiento, que vivieron una noche amarga mientras fuera se celebraba uno de los eventos conmemorativos por el 600 aniversario de la llegada del Pueblo Gitano a la Península.
DETENIDOS TRAS SER IDENTIFICADOS POR LAS CÁMARAS DE SEGURIDAD
Tras el robo, el dueño del restaurante alertó a la Policía Nacional, que acudió al lugar y revisó las cámaras de vigilancia. En las grabaciones se pudo identificar con claridad a los presuntos autores, que resultaron ser delincuentes habituales en el centro de Zaragoza. La patrulla los localizó poco después en las inmediaciones del albergue municipal, actualmente cerrado por obras.
Los tres menores fueron detenidos y puestos a disposición judicial, aunque han quedado en libertad con cargos. La investigación continúa abierta, ya que las autoridades tratan de relacionar a los jóvenes con otros robos similares cometidos recientemente en la ciudad.
Mientras el arte del flamenco dejó una noche para el recuerdo, este robo dejó un mal sabor de boca en la hostelería zaragozana, que ve cómo incluso los momentos de mayor afluencia pueden salir en negativo por culpa de la delincuencia.


