Vox logra frenar las multas de la Zona de Bajas Emisiones tras el pacto con Chueca 'in extremis'

El acuerdo entre PP y Vox permite aprobar el presupuesto de Zaragoza y modifica la ZBE para que las sanciones solo se activen con contaminación.

La portavoz de Vox, Eva Torres, junto a la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca / AZ

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha cerrado un acuerdo in extremis con Vox para sacar adelante el presupuesto municipal de 2026 tras pactar una modificación de la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que permitirá vincular las restricciones de acceso y el régimen sancionador a episodios de contaminación.

El entendimiento alcanzado entre el Gobierno municipal y la portavoz de Vox, Eva Torres, desbloquea unas cuentas que permanecían en el aire y evita, al mismo tiempo, poner en riesgo los 22 millones de euros anuales en ayudas estatales al transporte público. La clave del acuerdo reside en mantener un régimen sancionador activo —requisito imprescindible para acceder a esa financiación—, aunque condicionado a que se superen los umbrales oficiales de contaminación.

De este modo, las multas en la ZBE solo se activarán cuando los niveles de calidad del aire rebasen los límites establecidos por la normativa vigente. Mientras se tramita la modificación de la ordenanza, las sanciones actuales se mantendrán en vigor. El Ayuntamiento prevé que el cambio normativo esté aprobado a lo largo de este mismo año.

La modificación pactada permitirá, en la práctica, que no se sancione a los vehículos que circulen por el centro de la ciudad en situaciones de normalidad ambiental. Según ha defendido Vox, Zaragoza no supera habitualmente los niveles de contaminación fijados por la legislación, como reflejan los paneles informativos de calidad del aire instalados en distintos puntos de la capital aragonesa.

En los dos últimos meses, según publicó HOY ARAGÓN, la Policía Local ha tramitado 130 sanciones relacionadas con la aplicación de la ZBE, concentradas en su mayoría durante los primeros días de entrada en vigor de la ordenanza. El pico se registró en la primera semana, cuando se multó a 80 vehículos. Posteriormente, entre el 15 y el 21 de diciembre se interpusieron 31 sanciones; del 29 de diciembre al 4 de enero se registró una; del 5 al 11 de enero, cuatro; y del 12 al 26 de enero, catorce. Desde entonces, no se han vuelto a imponer multas.

A pesar de la modificación en la ordenanza, el Ayuntamiento mantendrá las cámaras de control en el Casco Histórico vinculadas al nuevo contrato del estacionamiento regulado. Chueca ha subrayado que la ZBE debe contar con sistemas tecnológicos de monitorización que permitan activar las restricciones en función de los niveles de contaminación detectados.

Desde el consistorio recuerdan que el Ministerio para la Transición Ecológica ya advirtió el pasado mes de diciembre de que, para conservar los 22 millones de euros en ayudas destinadas a bonificar el transporte público, era necesario disponer de una ZBE con régimen sancionador en funcionamiento. La fórmula pactada permitiría cumplir con este requisito legal sin aplicar restricciones permanentes al tráfico.

El acuerdo entre PP y Vox desbloquea así la aprobación del presupuesto municipal y allana el camino para su tramitación definitiva. En paralelo, ambas formaciones se han comprometido a constituir un grupo de trabajo que revise la ordenanza de la ZBE conforme al nuevo planteamiento, tomando como referencia modelos implantados en otras ciudades como Sevilla, Castellón o Ponferrada.

Con este movimiento, el Gobierno municipal logra garantizar la estabilidad presupuestaria y preservar las ayudas al transporte, mientras introduce cambios sustanciales en el funcionamiento de la Zona de Bajas Emisiones que marcarán su aplicación a partir de este mismo año.

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