La ZBE que exige suprimir Vox pone en jaque 22 millones y los descuentos del bus y el tranvía en Zaragoza
La negociación del presupuesto municipal de 2026 ha situado el transporte público en el centro del debate político. La posible modificación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) podría comprometer 22 millones de euros en ayudas estatales, financiación que permite mantener los descuentos actuales en autobús y tranvía. La dimensión del impacto se entiende mejor con los datos de uso.
En días laborables, el autobús urbano registra entre 330.000 y 340.000 validaciones diarias, mientras que el tranvía suma entre 110.000 y 115.000 validaciones. En total, el sistema supera las 440.000 validaciones al día.
Conviene subrayarlo: no se trata de usuarios únicos, sino de validaciones, ya que una misma persona puede validar su título varias veces al día —por ejemplo, en el trayecto de ida y vuelta—.
Aun así, la cifra refleja la magnitud del transporte público en Zaragoza y el volumen de desplazamientos que dependen de las bonificaciones financiadas por el Gobierno central.
¿QUÉ ESTÁ EN JUEGO?
Las ayudas reguladas por la Secretaría de Estado de Transportes contemplan descuentos del 50% en abonos jóvenes y del 20% en el resto de títulos multiviaje. Para poder acceder a esa financiación, los municipios de más de 50.000 habitantes deben disponer de una ZBE en funcionamiento con régimen sancionador activo.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha advertido de que cualquier modificación que ponga en riesgo ese requisito podría traducirse en la pérdida de los 22 millones de euros. Eso obligaría al Ayuntamiento a asumir el coste con fondos propios o trasladarlo al precio del billete.
¿CUÁNTO SUBIRÍAN LOS BILLETES?
Si el Ayuntamiento perdiera los 22 millones de euros, tendría dos opciones: Asumir íntegramente el coste con fondos municipales o trasladar la pérdida al usuario final.
El segundo escenario implicaría una subida directa en los títulos multiviaje y abonos. En algunos casos, el incremento podría situarse en torno al 20%, y en determinados perfiles —como los jóvenes— el impacto sería aún mayor al desaparecer el descuento del 50%.
“Son cientos de miles de personas que no tienen por qué pagar más”, ha insistido la alcaldesa, que ha fijado como línea roja que ningún acuerdo presupuestario ponga en peligro esa financiación.
Vox condiciona su apoyo al presupuesto a modificar la ZBE. Desde el Gobierno municipal aseguran haber ofrecido la creación de un grupo de trabajo para revisar la ordenanza sin comprometer las ayudas estatales, pero la formación ha rechazado esa propuesta.
Si el presupuesto vuelve a decaer en el pleno, la alcaldesa deberá someterse a una cuestión de confianza vinculada al proyecto presupuestario. En ese escenario, su continuidad dependerá de que en el plazo de un mes prospere o no una alternativa con mayoría suficiente.


