El tratado que promete abaratar las frutas en Aragón lleva en vigor desde el 1 de mayo y empieza a notarse
Desde el 1 de mayo hay un acuerdo comercial en vigor que afecta directamente al precio de las frutas y verduras que los aragoneses compran en el supermercado.
El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— entró en vigor de forma provisional ese día y abre la puerta a un abaratamiento progresivo de productos que hasta ahora llegaban a España con aranceles elevados.
No será inmediato en todos los casos ni afectará igual a todos los productos. Pero el mecanismo ya está en marcha y sus efectos empezarán a notarse en los próximos meses en las fruterías y supermercados de Aragón.
Cómo funciona la bajada de precios
El mecanismo que explica esta bajada es la eliminación progresiva de aranceles. Según lo pactado, los gravámenes inferiores al 5% desaparecen desde el primer momento —es decir, desde el 1 de mayo—.
Los situados entre el 5,1% y el 10% se reducirán en un plazo de cuatro años. Y los superiores al 10% lo harán en un máximo de siete años.
Este calendario permite que productos como melones, sandías, papayas y ciertos cítricos —habituales en las importaciones sudamericanas— lleguen con costes más bajos, incrementando la competencia y presionando los precios a la baja en el lineal del supermercado.
El impacto no será igual para todos los productos. Algunos reflejarán la rebaja de forma casi inmediata mientras que otros tardarán años en hacerlo.
Además el acuerdo incluye cláusulas de salvaguardia que permiten reintroducir aranceles si las importaciones crecen de forma significativa y afectan a los precios durante varios años. También existe una normativa de "deforestación cero" que podría restringir la entrada de productos que no cumplan ciertos estándares medioambientales.
Lo que significa para el consumidor aragonés
El efecto más visible para quien hace la compra será cotidiano: la posibilidad de encontrar frutas tropicales o de fuera de temporada a precios más asequibles.
Mangos, papayas, aguacates o sandías en meses en los que hasta ahora resultaban caros por los aranceles de importación.
Para Aragón, que tiene una importante tradición de consumo de fruta de temporada propia —la fruta del Ebro, el melocotón de Calanda, las cerezas del Jiloca— el impacto más directo no será en esos productos locales sino en las frutas tropicales y de importación que compiten en el mismo lineal del supermercado.
La otra cara: el campo aragonés en alerta
El acuerdo no es solo una buena noticia para el consumidor. Las organizaciones agrarias aragonesas y españolas han advertido de que la llegada de productos más competitivos desde Sudamérica podría reducir los márgenes de los productos nacionales, obligando al sector a adaptarse a un entorno más exigente.
La preocupación es especialmente intensa en sectores como los cítricos, donde la competencia sudamericana puede ser más directa con la producción española.
En Aragón, el sector agrícola —que tiene en Grupo Jorge, las explotaciones frutícolas del Ebro y las cooperativas del Bajo Aragón algunos de sus pilares— seguirá de cerca la evolución de los precios en los próximos meses.
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha defendido que el acuerdo supone "una buena noticia para los consumidores" y también para los agricultores europeos, que podrán acceder a nuevos mercados.
El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, subrayó que la entrada en vigor provisional "representa un paso clave para reforzar la posición de la UE como socio global."
El acuerdo UE-Mercosur es uno de los mayores pactos comerciales firmados por la Unión Europea. Sus efectos se irán notando de forma gradual en los próximos meses.
Pero el mecanismo ya está activado. Y la próxima vez que vayas al supermercado a por frutas, el precio que veas ya está siendo influido por un tratado que entró en vigor hace apenas diez días.