Chema Casas (Telefónica): "La digitalización será la cuarta revolución industrial y Aragón está preparada para ella"
PREGUNTA. ¿Qué necesita Aragón para impulsar su digitalización?
RESPUESTA. Aragón cuenta con una buena base de partida, que es la conectividad. España es el primer país europeo en despliegue de fibra óptica y el tercero del mundo, sólo por detrás de Corea del Sur y Japón. Actualmente, Aragón tiene un 84% de su población cubierta por fibra óptica, más de un 81% con 5G y un 98% con 4G. Eso significa que poblaciones como Villanueva de Gállego, Monzón y Manzanera tienen mejor conectividad que Berlín, Londres o París.
Esto ha sido posible gracias a la inversión que han hecho operadoras privadas como Telefónica, que en los últimos diez años ha invertido 440 millones de euros en Aragón. Pero no nos podemos quedar aquí. Falta cubrir el resto de la población y, donde no se llegue con fibra óptica, se hará con otras soluciones de ultra banda ancha. Pero, para ello, es necesaria la colaboración público-privada, tanto en la inversión como en la agilización de permisos.
¿Y el siguiente paso?
En paralelo, las empresas aragonesas ya están llevando a cabo un importante esfuerzo en digitalización. Nosotros ya nos hemos transformado, adaptando nuestras redes, simplificando nuestros sistemas y optimizando nuestros procesos. Somos pioneros digitales, muchas veces de la mano de alianzas con otros grandes grupos como Meta, Google, AWS y Microsoft. Toda esa tecnología y conocimiento en digitalización la estamos trasladando a nuestros clientes y les estamos ayudando a afrontar el cambio que nos están demandando. En Aragón tenemos buenos ejemplos de grandes empresas con las que hemos llevado a cabo importantes procesos de digitalización, como Ibercaja, Grupo Jorge, Saica yGrupo Sesé , entre muchas otras.
Aragón está capitalizando su ubicación y recursos para atraer inversiones tecnológicas por valor de más de 30.000 millones de euros. ¿Qué futuro le augura a este entorno que se está generando?
La digitalización será la cuarta revolución industrial y Aragón está preparada para ella. Nuestro presidente siempre dice que es como si el invento de la máquina de vapor nos pillara con todas las vías ferroviarias desplegadas hasta cada una de nuestras empresas o nuestras casas. Como bien indicas, se están captando miles de millones de euros en nuevos proyectos, en este caso de centros de datos.
Estas instalaciones necesitan, por un lado, una gran cantidad de energía, y, por otro, una conectividad de altísima velocidad. Y esto último es posible gracias las infraestructuras de telecomunicaciones que tiene Aragón. Por eso es tan importante que se siga apostando por ellas y extendiéndolas a todo el territorio. Los alcaldes de los pequeños municipios ya no piden mejoras en las carreteras, piden fibra óptica, porque saben que es la mejor forma de retener y atraer empresas y población en general a su territorio.
¿Qué ocurre con las empresas más pequeñas? ¿Siguen viendo lejos esta revolución digital?
Es cierto que, a menudo, las empresas de menor tamaño creen que el proceso de digitalización será demasiado complicado y conllevará un alto coste económico. Hace años es cierto que los precios eran elevados, por eso sólo las grandes empresas abordaban estos procesos de transformación digital. No obstante, hoy la tecnología no requiere de grandes inversiones de capex sino que se contrata como opex. Hemos pasado del saas (software como servicio) al iaas (infraestructura como servicio).
Además, el proceso de digitalización se puede hacer de manera gradual, por departamentos o áreas de negocio. No es necesario hacerlo todo a la vez. La digitalización permite a las empresas ser más competitivas, ágiles, rentables y no perder mercado. Si éstas consiguen ejecutar una buena transformación, su productividad debería aumentar entre un 15% y un 25%.
¿Y existen ayudas para facilitar que las pequeñas empresas afronten este proceso?
Sí, existen ayudas disponibles para apoyar a las pymes en la transformación digital. Un buen ejemplo es el Kit Digital, una iniciativa impulsada por los fondos europeos Next Generation EU y gestionada en España a través del programa Acelera Pyme. Este programa ofrece subvenciones destinadas a que las pymes y autónomos puedan implementar soluciones digitales que mejoren su productividad, como la creación de páginas web, comercio electrónico, ciberseguridad o herramientas de gestión de clientes. E incluso para poder incorporar un dispositivo de hardware en el caso de compañías de hasta 3 empleados.
En este sentido, Telefónica participa como agente digitalizador en el Kit Digital, proporcionando a las empresas soluciones adaptadas a sus necesidades concretas. Además, Telefónica ofrece el Kit Consulting, un servicio de asesoría que ayuda a las pymes a identificar qué soluciones digitales son las más adecuadas según su actividad y objetivos, facilitando la solicitud de estas ayudas.
Por ejemplo, una pequeña tienda de ropa puede aprovechar el Kit Digital para desarrollar un e-commerce que le permita vender online, mientras que un despacho profesional podría beneficiarse de herramientas de gestión documental o seguridad informática. Estos recursos permiten que las pequeñas empresas puedan dar un salto hacia la digitalización con un apoyo económico significativo y acompañamiento especializado.
¿Y qué asignaturas tiene pendientes Aragón?
Hay que reconocer que las empresas se están digitalizando con mayor rapidez que las administraciones públicas y las ciudades. Y aquí de nuevo, nos encontramos con que el despliegue de la conectividad, en concreto del 5G, nos ofrece grandes oportunidades. El 5G es la tecnología que permite el Internet de las Cosas, que significa que los elementos compartan información entre ellos y con nosotros porque admite una mayor concurrencia de dispositivos conectados y una muy baja latencia para poder enviar datos en tiempo real.
Una vez desplegada esta tecnología, con la que ya cuentan cerca de treinta municipios aragoneses, es el turno de la sensorización. Mediante el despliegue de sensores, que se conectan a través de 5G, las administraciones locales podrían mejorar la gestión del alumbrado, el riego, el tráfico, el aparcamiento, la calidad del aire o la energía. Porque sólo se gestiona aquello que se mide. Y la verdadera ciudad inteligente es la que gestiona todo esto de forma coordinada y no por separado.
Aragón tiene una gran oportunidad. Dispone de los mimbres para ello. Tiene a su disposición una fibra óptica y un 5G que hacen posible el uso de todas las tecnologías actuales para digitalizar sus empresas, sus ciudades y la sociedad en general. Si se apoya en la tecnología podrá tener un futuro más competitivo, sostenible y mejor para los aragoneses.