Lorena Orduna: "Huesca va bien. Hay nuevas inversiones, vamos a crecer urbanísticamente y hay un plan de turismo"
PREGUNTA. Huesca coge impulso al calor de las inversiones anunciadas en 2024, como el centro de datos de AWS. ¿Cómo puede Huesca seguir atrayendo inversiones?
RESPUESTA. Estamos llevando a cabo un trabajo conjunto con el Gobierno de Aragón para atraer nuevas empresas a Huesca. La ubicación geográfica es un factor fundamental, como las comunicaciones. Nuestra ciudad aporta también valores importantes como ser una ciudad accesible, amable, como suelo decir, rica en tiempo.
Todos ellos son muy importantes para ofrecer una buena calidad de vida. Pero, por encima de todo, se necesita suelo y de eso disponemos en abundancia porque la mitad del suelo industrial disponible está sin ocupar, y se necesita vivienda. No es posible atraer empresas si no disponemos de vivienda y a precio asequible. Y en esto estamos trabajando.
Uno de los retos de su consistorio está siendo la puesta en marcha de suelo para proyectos inmobiliarios y urbanos. Los suelos del Alcoraz o el solar de las Harineras. ¿Qué planes urbanísticos tiene para Huesca en 2025?
Hemos logrado desbloquear los trámites que han conducido al inicio de la urbanización del Polígono de Harineras. Las obras ya han comenzado. Y también se está levantando la primera promoción de viviendas. Es muy importante porque acumulaba más de 15 años de atasco por diversos factores. En un solar en pleno centro de la ciudad cuya urbanización permitirá solucionar problemas de tráfico en la zona centro. Además, el Gobierno de Aragón contará con una parcela para VPA. Serán 1.300 viviendas aproximadamente cuando se complete el plan de urbanización.
En el caso del Área 5, el Alcoraz como apunta, la tramitación administrativa también avanza. Tenemos en el punto de mira el Área 7, en la zona de Salas. Y solares en la ciudad consolidada cuya edificación hay que afrontar. De hecho, en el último año se han desbloqueado dos promociones de VPA. No hay que olvidar la rehabilitación de vivienda. Este año hemos aplicado un plan de ayudas con Fondos Europeos y del Gobierno de Aragón en el barrio de San Lorenzo, que se ha extendido al resto del centro histórico. Por su parte, el Gobierno de Aragón está avanzando en la promoción de vivienda de alquiler social de La Merced.
La reurbanización del Coso Alto está trazada en su proyecto de presupuestos de 2025. ¿Cuánto gana Huesca con ese proceso de peatonalización?
Se trata de culminar un proceso iniciado por el gobierno del PP, con Ana Alós en la alcaldía, en 2013. Huesca ya ha ganado con el proceso de peatonalización. Ha ganado en un centro de la ciudad más accesible, en el que se puede convivir. Propicio para tener un centro comercial abierto. Han cambiado los modos de transporte, con más tránsito peatonal e incremento del uso de la bicicleta.
Estos avances hacen que la obligatoria implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) tenga ya mucho adelantado y no haga falta medidas como las etiquetas en los coches. Ahora se trata de culminar una reurbanización que nunca debió ser interrumpida. Tras finalizar el Coso Alto, entre plaza de la Inmaculada y calle Amistad, el último tramo del proyecto, acometeremos obras en otras calles del entorno.
No deja de repetir que ‘Huesca va bien’. Pero le pregunto, ¿no cree que a Huesca le falta más ambición por abarcar más como ciudad? Más industria, más inversiones, más turismo…
Huesca va bien. Yo estaba convencida de que faltaba ambición y para darle la vuelta a esta situación, acepté la propuesta de ser la candidata del Partido Popular a la alcaldía. Mi plan es precisamente ese. Y va bien porque, como han indicado, en los últimos meses se están confirmando nuevas inversiones en empresas, y no sólo AWS, ya que Walqa y Plhus cuentan con nuevas compañías. Porque vamos a crecer urbanísticamente, porque tenemos un plan estratégico de turismo. Hemos puesto en marcha ese plan y hay ya medidas efectivas. Respecto al turismo, es uno de nuestros objetivos fundamentales.
El turismo vertebra nuestra estrategia de ciudad, porque conlleva beneficios para el comercio y la hostelería, sectores punteros en Huesca, y porque a partir del turismo tenemos un ambicioso plan de mejora del patrimonio. Vamos a contar mejor nuestra ciudad, su historia, su patrimonio, sus zonas verdes, las infraestructuras para atraer ferias y congresos, etcétera. Ambición tengo toda. La tiene mi equipo de gobierno y vamos a tratar de contagiarla a la ciudad.
Parece que Huesca está estancada en el entorno de los 50.000 habitantes. ¿Cree que sería bueno que creciera en población?
Claro que sería bueno que creciera, ordenadamente y de manera sostenible. Huesca tiene 55.000 habitantes y tras unos años de estancamiento está viviendo un crecimiento muy lento. En los años 80 se aprobó un Plan de Ordenación Urbana que preveía una ciudad de 80.000 habitantes, casi duplicar la que había entonces. Es obvio que no se ha llegado. Hubo una larga y profunda crisis industria en la ciudad, que además dejó de mirar a su provincia, y se perdieron además servicios de la administración del estado. Todo ello estancó la ciudad. Ahora es una ciudad sobre todo de servicios.
Para que crezca, necesitamos industria que atraiga más población y genere más servicios. Las nuevas tecnologías o la logística son sectores fundamentales para lograrlo. El turismo es otro factor de crecimiento, con sectores y servicios en torno al mismo. Tiene que mirar más al entorno. Con el entorno y la comarca hay una población flotante que hace que Huesca cuente con 80.000 personas que se mueven en nuestra ciudad, que consumen en ella y que usan servicios. Pero para crecer en población residente se necesita vivienda. En los últimos años, han crecido las poblaciones del entorno inmediato porque han desarrollado vivienda.
La conexión con Zaragoza por tren o cercanías parece lejana… ¿cómo de importante es una mejor conexión con la capital aragonesa?
Es fundamental. Queremos ver la proximidad de Zaragoza como una ventaja. Es ya una gran ciudad, ubicada en el área económica más importante de España fuera de Madrid como es el Valle del Ebro. Muchos oscenses trabajan en Zaragoza y viceversa. Así que la relación económica es muy importante, y la de movilidad también. Huesca ofrece las ventajas de las ciudades pequeñas, con servicios de todo tipo y calidad de vida que puede ser muy atractiva para vivir. Pero no queremos una mera ciudad dormitorio. Queremos aprovechar el dinamismo industrial y comercial de Zaragoza situándonos en su entorno para tener industria y comercio potentes. Estamos en ese entorno con nuestra propia personalidad que es muy acusa y muy fuerte.
El oscense es muy orgulloso de serlo y eso es un valor muy importante para hacer comunidad, para fortalecer los lazos como sociedad. Siempre mirando las oportunidades que nos ofrece el entorno en el que estamos. El Gobierno de Aragón y Fomento van a estudiar la posibilidad de un cercanías, que es una reivindicación de la sociedad oscense en su conjunto. Lo he planteado de forma directa recientemente en Madrid. Y mientras tango, hemos pedido a Renfe que aumente las frecuencias del tren regional con Zaragoza. Es muy necesario para el dinamismo económico de nuestra ciudad.
Se prometió un campus biosanitario para Huesca. ¿Cómo de avanzado está este proyecto?
Estamos trabajando con la Universidad y con el Gobierno de Aragón. El Campus de Huesca es muy importante para nuestra ciudad. Ya están en marcha las obras de rehabilitación en la antigua Residencia para albergar los estudios de Medicina. Con el grado completo de Medicina va a tener un extraordinario porvenir en materia sanitaria, junto con la proyectada Podología y con los estudios ya en marcha de Nutrición Humana y Dietética, Odontología, Enfermería y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Pero el campus biosanitario va más allá. Además de la docencia y la investigación universitaria, se trata de que en Huesca se establezcan empresas del sector que aporten un valor añadido a nuestra economía. Y fomentar también estudios que no sean sólo universitarios. Esta es la filosofía del Campus Biosanitario. Además, juega un papel fundamental que la OTRI de la Universidad de Zaragoza tenga sede en Huesca. Porque a la investigación hay que sumarle la transferencia a las empresas.